HISTORIA DE LA MEDICINA
86
Acerca de los cirujanos en el Ejército Real de Chiloé
Sobre os cirurgiões do Exército Real do Chiloé
(a) Asociación Española de Historia Militar.
Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas.
http://dx.doi.org/10.35954/SM2020.39.2.11
https://orcid.org/0000-0002-9420-3882
About surgeons in the Royal Army of Chiloé
RESUMEN
Se propone un tema que ha sido abiertamente descuidado en las últimas décadas en la historiografía
local de Chile. Esta brevísima nota acerca al tema de la sanidad en una paupérrima provincia americana:
la lejana y señera isla de Chiloé. Aislada en múltiples aspectos, y connada a la defensa de fronteras,
la presencia de cirujanos en el Ejército Real a nes del período virreinal y cuyos empleos se conocen a
través de numerosa documentación consultada, provee un novedoso material de estudio, que se ofrece
aquí al lector interesado. También se aportan datos genealógicos inéditos de uno de los cirujanos inves-
tigados, el único con descendencia conocida.
PALABRAS CLAVE: Chiloé; Cirugía General; Cirujano; Historia de la Medicina; Personal Militar;
Procedimientos Quirúrgicos Ambulatorios.
ABSTRACT
It proposes a topic that has been openly neglected in the last decades in the local historiography of Chile.
This very brief note approaches the subject of health care in a very poor American province: the distant
and distinguished island of Chiloé. Isolated in multiple aspects, and conned to the defense of frontiers,
the presence of surgeons in the Royal Army at the end of the viceregal period and whose jobs are known
through numerous consulted documentation, provides a novel material of study, which is o󰀨ered here to
the interested reader. Unpublished genealogical data of one of the surgeons investigated, the only one
with known descendants, is also provided.
KEY WORDS: Chiloé; General Surgery; Surgeon; History of Medicine; Military Personnel;
Ambulatory Surgical Procedures.
RESUMO
El propõe um tema que tem sido abertamente negligenciado nas últimas décadas na historiograa local do
Chile. Esta nota muito breve aborda o tema da saúde em uma província americana muito pobre: a distante
e distinta ilha de Chiloé. Isolada em múltiplos aspectos, e connada à defesa das fronteiras, a presença de
cirurgiões no Exército Real no nal do período vice-jurídico e cujos trabalhos são conhecidos através de
numerosas documentações consultadas, fornece um novo material de estudo, que é oferecido aqui ao leitor
Recibido para evaluación: Enero 2020
Aceptado para publicación: Julio 2020
Correspondencia: Disseminat de Sant Daniel Nº 13. C.P.17.007. Gerona. España. Tel. (+34) 622377347.
E-mail de contacto: gpnuevagalicia@gmail.com
Pablo A. Pérez a
Acerca de los cirujanos en el Ejército Real de Chiloé
Salud Mil 2020; 39(2):86-92 87
do en cuatro modestos hospitales en La Serena,
Santiago, Concepción y Valdivia (6); y en todo
el siglo se cuentan únicamente 23 médicos (7).
Los primeros años del siglo XVIII fueron en extre-
mo penosos para Chile, en donde se agravó la si-
tuación económica del gobierno y del ejército por
falta de pago del real situado, hasta el punto de
llegarse a plantear el despoblamiento de Chiloé
estableciendo a su gente en tierras de más al nor-
te, tentativas que por falta de recursos quedaban
precisamente en meras ideas (8). Pero, bajo el
inujo directo del iluminismo europeo (inaugura-
do ocialmente con la creación de la Universidad
de San Felipe en Santiago de Chile) la medicina
del tiempo virreinal vio la llegada de médicos y
cirujanos franceses, ingleses, italianos, alemanes
y judíos (9), y otro tanto sucedió al llegar masiva-
mente médicos extranjeros (principalmente ciruja-
nos de las armadas y ejércitos europeos) en los
primeros años del siglo XIX (10).
En toda España había al nalizar el siglo XVI-
II sólo 4.346 médicos, cifra a la que había que
agregar un número más del doble de cirujanos,
quienes tenían una categoría profesional inferior
(11). En aquellos lejanos siglos, los cirujanos eran
infravalorados (12).
La cifra es sin duda modestísima, sobre todo te-
niendo en cuenta que España peninsular tenía en
aquel entonces unos 10,1 millones de habitantes
(7,7 millones en Castilla, 2,3 millones en Aragón);
y 10,5 millones de personas contando las pose-
siones ultramarinas (13).
Referencias a la sanidad militar en Chiloé
La presencia de cirujanos en Chiloé es muy es-
casa, y la causa ha de buscarse sin duda en lo
remoto de la provincia, que la mantenía alejada
de grandes vías comerciales, sin contacto uido
INTRODUCCIÓN
El ocio de cirujanos en América hispana está
unido a la presencia española desde sus más
tempranos tiempos. Existe por ejemplo una Real
Cédula del rey D.n Carlos al licenciado Vaca de
Castro, fechada el 28 de noviembre de 1541, en
donde recomienda al maestre Francisco, cirujano
vecino del Cuzco, quien había tomado parte en la
jornada de Chile, y donde gastó su hacienda y por
lo cual terminó viviendo en la pobreza (1).
Apenas tres años más tarde, en 1594, por una
Pragmática de D.n Felipe II fueron creadas las cá-
tedras de cirugía en Salamanca, Valladolid y
Alcalá de Henares (herederas de la Universidad
de Valencia, del 1502), donde habrían de formar-
se los futuros cirujanos latinistas (2).
La estimación de los cirujanos como latinos tenía
que ver con la concepción de ser estos “buenos” y
preparados, conocidos por haber tenido estudios
de losofía, teología, metafísica, artes y latinidad,
años de práctica, y un examen ante el Tribunal del
Protomedicato (3); y se contraponían a los ciru-
janos romancistas, incorrectamente catalogados
como menos competentes que los primeros (4),
cuyo principal saber no emanaba de la universi-
dad, sino de la práctica diaria, con lo cual habían
de ocuparse de inmovilizaciones, sangrías y otras
competencias que no sean heridas graves (2).
Pero en todo caso, cualquiera de las dos clases
de cirujanos (que también estaban condicionados
a tener habilidades y destrezas manuales) esta-
ba considerada una como una “profesión inferior”
respecto a los médicos dogmáticos, y como tal se
les tuvo hasta nales del siglo XVIII (5).
Los datos de que se disponen para el siglo XVII
en el actual territorio de Chile son casi irrisorios.
Toda la sociedad religiosa y militar estaba atendi-
da únicamente por 1 a 3 cirujanos activos ejercien-
interessado. El também fornece dados genealógicos inéditos de um dos cirurgiões investigados, o único com
descendência conhecida.
PALAVRAS CHAVE: Chiloé; Cirurgia Geral; Cirujano; História da Medicina; Militares;
Procedimentos Cirúrgicos Ambulatórios.
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
88
que la presencia de cirujanos puede asociarse a
la dependencia virreinal del Perú. Ese período
coincide con la presencia de gobernadores de
Chiloé “ilustrados”, quienes tal vez hayan busca-
do la categorización de la zona, efectivizándose
en consecuencia la presencia de estos profesio-
nales. De todas formas, por desgracia no pueden
ofrecerse (salvo alguna excepción) muchos datos
biográcos de estos responsables de la salud,
debiéndose contentar esta nota las más de las
veces con simples referencias circunstanciales.
El sueldo anual de los médicos era de 150 pe-
sos, y el de los cirujanos de 80 a 100 pesos (18).
A continuación, se listan las noticias halladas so-
bre cirujanos en distintas fuentes documentales y
bibliográcas, y que suman en total once perso-
nas. El registro cronológico, que les saca del pos-
tergado anonimato en que estaban, es el siguiente:
• 1788: D.n Juan Isidro Zapata. Cirujano peruano
de origen mulato (19), que se rmaba doctor (20).
Participó de la expedición de reconocimiento del
camino de Osorno por los ríos (que empezaba en
Valdivia y terminaba en Maullín), elaborando un
diario de viaje (12/2/1791-24/4/1791), en donde
da cuenta de los diversos trabajos, precauciones
con los indígenas, una epidemia de disentería,
además de describir vegetales, aves, y otros gé-
neros de animales (20). Trabajó luego en 1799 en
la isla de Juan Fernández, en 1809 en Talca y
en 1810 en Valparaíso (19); nombrado cirujano
del Batallón de Granaderos de Chile por la Jun-
ta de Gobierno (28/3/1811), condenado a muerte
después de la batalla de Rancagua, fue conmu-
tada su pena por el destierro a la Argentina esta-
bleciéndose en Mendoza en donde se incorporó
en 1815 al Hospital Militar de San Antonio (19).
• 1788: Fabián Salas. Cirujano. Junto a D.n Juan
Isidro Zapata solicita medicinas para los enfermos
de la isla de Chiloé, tramitado por Juan José de
Aguirre (18/9/1788) (21).
• 1791: D.n Ramón Pacheco y Ureta, llamado usual-
mente Ramón Ureta. Cirujano en la Compañía de
con el continente, y sumida en un gran abandono
material. Según las reglamentaciones militares,
en 1753 no estaba estipulado el cargo de ciru-
jano, ni en la Compañía de Infantería del fuerte
de San Miguel de Calbuco, ni en la Compañía de
Caballería del fuerte de San Antonio de Chacao
(14), siendo lógico pensar que en las otras vein-
ticinco compañías de milicias provinciales antes
existentes tampoco hubiera nadie con este ocio,
ya que estas últimas no eran regladas y por tanto
tampoco recibían sus mílites erario alguno (15).
Desde el año 1768, la gobernación de Chiloé dejó
de depender de la Capitanía General de Chile para
pasar a hacerlo directamente desde el Virreinato
del Perú. Esta dependencia generó un lógico vín-
culo entre ambos lugares, cristalizado en distintas
facetas sociales, económicas, etc., y esto permite
relacionar con facilidad a algunos cirujanos con la
provincia austral.
Sin embargo, el entonces gobernador de Chiloé,
D.n Carlos de Beranger (16) indica para el año
1773 que:
“Es Castro cabeza de esta provincia,
no tiene casa alguna de piedad, ni refujio para los
pobres de solemnidad, ni hospital para la curación
de los enfermos hallándose esta provincia desti-
tuida de recurso alguno en facultativos i medica-
mentos, jeneralmente en toda su estension”.
En el lapso 1788-1824 sí hay constancia de ci-
rujanos en la zona de Chiloé; aunque en el año
1791 sin embargo, vuelve a quedar patente la
inexistencia de profesionales de la salud, ya que
el cronista Francisco González de Agüeros indi-
ca “En Chilóe carecen de Hospital, de Médico, y
Medicinas” (17), referencia que parece tratarse
de un inacabado conocimiento de la situación, ya
que en el mismo año D.n Ramón Pacheco y Ureta
consta por cirujano de la Compañía de Infante-
ría de Chiloé, activo en la zona ya desde 1762.
Las causas por las que consta información en
el mencionado período 1788-1824, quizá se en-
cuentren en que se haya preservado la documen-
tación, pero lo que parece acertado es considerar
Acerca de los cirujanos en el Ejército Real de Chiloé
Salud Mil 2020; 39(2):86-92 89
con D.a Eulogia Antonia Álvarez, según investiga-
ción posterior realizada en Santander (31).
Datos genealógicos de los Ureta
Las abreviaturas de las fuentes archivísticas que
se utilizan en este apartado se construyen con
las siglas ‘LB’ (libro de bautismos) o ‘LM’ (libro de
matrimonios), seguido de ‘Ca’ (que indica la loca-
lidad: Calbuco), y el correspondiente número de
volumen documental. Todos estos libros eclesiás-
ticos, a resguardo en la ocina parroquial de la
Iglesia San Miguel Arcángel de Calbuco, en Chile.
La siguiente es la tabla genealógica conocida del
linaje del cirujano D.n Ramón Pacheco y Ureta,
confeccionada a partir del hallazgo de diversos
asientos bautismales y matrimoniales, y cuya últi-
ma integrante conocida contrae matrimonio a ini-
cios del siglo XIX en la localidad de San Miguel de
Calbuco (en la actualidad, dentro del ordenamien-
to político de la provincia de Llanquihue, aunque
perteneciente a la órbita histórica y cultural de la
provincia de Chiloé).
El linaje es muy poco prolíco, y se cuentan poco
más de una decena de personas en unos sesen-
ta años. No se conoce descendencia por varonía
hasta la actualidad, aunque la estirpe del cirujano
le sobrevive por vía de mujer.
I) José Pacheco y Ureta. Casado con Martina
Cornejo y Muñoz.
II) D.n Ramón Pacheco y Ureta (32), llama-
do usualmente D.n Ramón Ureta. Nacido en
1731. Consta en su liación militar ser natural de
Moquegua (Perú). Medía cinco pies y tres pulga-
das de altura; poseía cabello y cejas castaño oscu-
ros, ojos garzos, nariz gruesa, cara redonda, y era
de tez trigueña (22). Casado y velados el 8/8/1757
en el fuerte de San Miguel de Calbuco (32) con
D.a María Nieves Puerto (33), llamada al momen-
to de su casamiento María Nieves Rollizo (hija
natural de Magdalena Rollizo). Sentó plaza volun-
tariamente por seis años (1º/4/1762 en Chacao);
Infantería de Chiloé (30/4/1791 en San Carlos)
(22). Al parecer, de origen peruano, aunque curio-
samente, al contraer matrimonio gura esta perso-
na como del Puerto de Santa María (España), lo
que en principio podría tener explicación habiendo
llegado esta persona de pequeño a América, por
ejemplo. Por otro lado, su origen parece ser más
bien peruano, habida cuenta otros antecedentes
genealógicos de este país. Casado en la zona de
Chiloé, y con descendencia. El apartado siguiente
provee todas las referencias que se le conocen.
• 1798: D.n Esteban Oblitas. Cirujano de la plana
mayor del Cuerpo de Inválidos de la Plaza de San
Carlos, según las revistas del 5/4 y del 5/8/1798 (23).
• 1798 y 1799: Vicente González. Cirujano de la
plana mayor del Cuerpo de Inválidos de la Plaza
de San Carlos, según las revistas del 5/4 y del
5/8/1798 (23); cirujano latino de los Reinos del
Perú y comisionado para la asistencia de las tro-
pas de Chiloé, el 8/2/1799 en San Carlos (24). Tra-
bajó junto con José María Solís en Copiapó (25).
• 1799: Pedro José de Acosta. Cirujano de la pla-
za de San Carlos, el 4/12/1799 en San Carlos (24).
• 1813-1816: D.n Antonio León. Cirujano del Bata-
llón Auxiliar de Chiloé, alias “La Constitución”, que
desembarcó en Arauco, proveniente de Chiloé (26).
• 24/4/1814: D.n Juan Jerez. Cirujano de la Pla-
na Mayor que salió de Chiloé para combatir en el
Reino de Chile, bajo el mando de D.n Antonio de
Quintanilla (27).
• 1/3/1815: D.n José Delgado. De origen espa-
ñol (28). Se encuentra con licencia en Melipilla el
1/4/1815 (29).
• 1815: D.n Juan José Rebollar. Mayor cirujano
del Batallón Veterano de Chiloé, quien recibe di-
nero a buena cuenta de su sueldo, el 27 de agosto
de dicho año, en Arauco (30).
• 1824: D.n José María Botín. Médico y cirujano de
Real Armada, presente en dicho año en el casa-
miento del gobernador D.n Antonio de Quintanilla
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
90
ii. Asunciona Oreta. Casada con José Antonio
Ojeda. Con descendencia (natural de San José
de Calbuco; casándose en segundas nupcias
el 17/12/1834 en la parroquia de San Miguel de
Calbuco) (46).
iii. María del Carmen Ureta, quien sigue la línea.
IV) María del Carmen Ureta, también llamada
Carmela Ureta. Natural del fuerte de Calbuco. Ca-
sada y velados el 29/12/1819 en la parroquial de San
Miguel de Calbuco (47) con Marcelino Velásquez,
llamado D.n Marcelino Velásquez en 1822 (48)
(del fuerte de Calbuco; viudo de Josefa Oyarzun;
hijo legítimo de Miguel Velásquez y de Nicolasa
Oyarzun), dispensados de un impedimento ocul-
to. Con descendencia.
DISCUSIÓN
La historiografía tradicional ha priorizado el cono-
cimiento y la difusión de unos hechos y perso-
nas por sobre otros. Los cirujanos militares no
han sido en general objeto de grandes estudios,
y sin duda no han sido sistemáticamente investi-
gados en su totalidad. Este trabajo recopila todos
aquellos profesionales de la salud relacionados al
Ejército Real de Chiloé desde nes del siglo XVIII
mientras la zona era dependencia del Perú, has-
ta poco antes de su incorporación a la República
de Chile (acaecida en 1826); pero resulta factible
pensar que pudiera hacerse lo mismo en otros lu-
gares e incluso en otros momentos de la Historia.
La incorporación de una tabla genealógica de uno
de los cirujanos investigados (la única persona de
los investigados sobre quien hay constancia de
haberse formado una familia y haberse asentado
en la geografía austral chilena de manera deni-
tiva), con vinculaciones hasta el siglo XIX, descu-
bre otra posibilidad de aporte de información en
distintos niveles (social, de continuidad biológica,
etc.), camino que quizá también se pueda recorrer
en un futuro en otros casos.
DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE INTERESES:
El autor no reporta ningún conicto de inte-
rés. El estudio se realizó con recursos propios
del autor y/o la institución a la que representa.
y consta haber estado en la exploración del Archi-
piélago de la Mar del Sur por orden del gobernador
Beranguer (1762) (22). Cirujano en la Compañía
de Infantería de Chiloé (30/4/1791 en San Carlos
(22). Con descendencia de legítimo matrimonio,
en por lo menos los siguientes seis hijos:
i. D.a María Ureta, llamada curiosamente tam-
bién D.a María del Puerto en 1844 (34). De la
jurisdicción de Calbuco. Casada el 9/5/1790 en
Calbuco (35), con copia al parecer del 12/4/1792
en el fuerte de San Miguel de Calbuco (36), con
D.n Joaquín Feliberto Gutiérrez (hijo legítimo de
D.n Liberato Gutiérrez y de D.a Josefa Orejón).
Con descendencia:
ii. Valentín José Ureta. Bautizado de un día el
16/2/1765 en el fuerte de San Miguel de Calbuco,
siendo sus padrinos Pablo Téllez y D.a Rosa
Alvarado (37).
iii. Eusebio María Ureta, quien sigue la línea.
iv. Juan Ureta. Bautizado subconditione de un
mes el 30/9/1770 en el fuerte de San Miguel de
Calbuco (38).
v. Ceferina Ureta. Bautizada de un día el
29/8/1773, siendo sus padrinos D.n Gabino José
Mansilla y D.a Florentina Gallardo (39).
vi. María Estefanía Ureta. Natural de Calbuco;
bautizada de un mes el 9/9/1781, siendo su padri-
no D.n Francisco Alvarado (40).
III) Eusebio María Ureta, llamado usualmente
Eusebio Ureta; y D.n Eusebio Urrieta (41). Bauti-
zado de veinticuatro horas el 15/8/1766 en el fuer-
te de San Miguel de Calbuco, siendo sus padri-
nos D.n Javier Casimiro de Vera y D.a Juliana de
Vera (42). Testigo de matrimonio (30/10/1787 en
Calbuco) (43). Casado con Josefa Alvarado. Con
descendencia probablemente en:
i. María Isabel Ureta. Casada con Narciso
Vargas. Con descendencia (natural de Chope y
casándose en 1830 en Calbuco) (44); y natural
de Machil y casándose en 1855 en Calbuco (45).
Acerca de los cirujanos en el Ejército Real de Chiloé
Salud Mil 2020; 39(2):86-92 91
(43) LMCa4, fojas 200, Nº 578.
(44) LMCa2, fojas 128, Nº 320.
(45) LMCa6, fojas 271, Nº 477.
(46) LMCa4, fojas 261, Nº 831.
(47) LMCa4, fojas 64, Nº 129.
(48) LMCa4, fojas 95, Nº 201.
Referencias bibliográcas
(2) Amador Fernández MÁ. Aproximación al estu-
dio de la cirugía almendralajense del siglo XVIII.
Actas de las II Jornadas de Almendralejo y Tierra
de Barros. Asociación Histórica de Almendralejo,
2000. p.132-33.
(3) Roso Pascual J. La Real Academia de Medi-
cina y el Ejército. Apuntes sobre su colaboración
en el siglo XVIII. Milicia y Sociedad Ilustrada en
España y América (1750-1800), Tomo I, XI Jor-
nadas de Historia Militar, “Cátedra General Cas-
taños”. Madrid (España): Capitanía General de la
Región Militar Sur, Nuevo Siglo S.L., 2002. p.687.
(4) Pera C. El cuerpo herido: un diccionario lo-
sóco de la cirugía. Barcelona (España): Edicions
de la Universitat de Barcelona, 1988. p.183.
(5) Escandón P. La enseñanza práctica de la ciru-
gía y de la anatomía en la Real y Ponticia Uni-
versidad de México, 1646-1754. En: Escandón P;
Azuela LF (Coords): Historia del quehacer cientíco
en América Latina. México: Universidad Nacional
Autónoma de México, 1993. p.15.
(6) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.158.
(7) Laval ME. Noticias sobre los médicos en Chile
en los siglos XVI, XVII y XVIII. Santiago (Chile):
Centro de Investigación de Historia de la Medici-
na, Universidad de Chile, 1958. p.8.
(8) Olguín Bahamonde C. Instituciones políticas y
administrativas de Chiloé en el siglo xviii. Santiago
(Chile): Editorial Jurídica de Chile, 1971. p.91.
REFERENCIAS
Referencias documentales
(1) Archivo General de Indias, Audiencia de Lima,
566, L.4, F. 273v.
(21) Archivo General de la Nación del Perú,
PE/15/AGN/GO/BI/BI1/GO_BI_BI1_059,1444.
(22) Archivo General de Simancas,
Secretaría de Guerra, Legajo 7099. p.30.
(23) Archivo General de Simancas,
Secretaría de Guerra, Legajo 7133. p.1.
(26) Archivo Nacional de Chile, Contaduría Mayor,
Libro auxiliar de datos de la Tesorería General del
Ejército y Real Hacienda en el Expedicionario a la
reconquista del reino de Chile.
Años de 1813, 1814, 1815 y 1816.
(27) Archivo Nacional de Chile,
Fondo de Guerra, Vol. 8.
(29) Archivo Nacional de Chile, Fondo de Guerra,
Vol. 11-Castro.
(30) Archivo Nacional de Chile, Contaduría Mayor,
Libro auxiliar de datos de la Tesorería General del
Ejército y Real Hacienda en el Expedicionario a la
reconquista del reino de Chile.
Años de 1813, 1814, 1815 y 1816.
(32) LMCa1, fojas 57v, Nº 248.
(33) Consta ya de esta forma en 1760
(LMCa1, fojas 63 y 63v, Nº 274).
(34) LMCa4, fojas 428, Nº 1448.
(35) LMCa1, fojas 132 y 132v.
(36) LMCa1, fojas 133.
(37) LBCa1, fojas 87v y 88.
(38) LBCa1, fojas 115.
(39) LBCa1, fojas 125v.
(40) LBCa1, fojas 156.
(41) LMCa2, fojas 128, Nº 320.
(42) LBCa1, fojas 95v.
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
92
(20) Hanisch W. La isla de Chiloé, Capitana de
Rutas Australes. Santiago (Chile): Alfabeta Impre-
sores, 1982. p.163-65.
(24) Pérez PA.
Correspondencia epistolar de D.n Juan Antonio
Montes, gobernador de Chiloé.
Altamira, vol. LXXXVIII, 2017. p.124-25.
(25) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.248.
(28) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.271.
(31) Torres Marín M. Quintanilla y Chiloé: la epo-
peya de la constancia. Santiago (Chile): Editorial
Andrés Bello, 1985. p.73.
(9) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.179.
(10) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.247.
(11) Domínguez Ortíz A. La población de la Baja
Andalucía. Historia de Andalucía VI. Los inicios
del capitalismo (1621-1778). Madrid (España):
Cupsa Editorial, Editorial Planeta, 1981. p.144.
(12) Gamboa-Ojeda IA. Raudón, cirujano poblano
de 1810. En: Cirugía y cirujanos.
Academia Mexicana de Cirugía 2000; 68(4):179.
(13) Nadal J. La población española: siglos XVI a
XIX. Barcelona (España): Ariel, 1988.
(14) Pérez PA. Las milicias de tierra de Chiloé, su
ubicación, composición y sueldos (1753).
Fuego y Raya. Revista semestral hispano-ameri-
cana de historia y política 2018; 7(15):58-59.
(15) Pérez PA. Las compañías de milicias provin-
ciales de Chiloé en el año 1766. El real servicio, la
prevención y la defensa en veintiún pueblos ame-
ricanos. Bilbao. 2019. p.36-37.
(16) Beranguer C. Relación jeográca de la pro-
vincia de Chiloé. Publicada por Nicolás Anrique R.
Santiago (Chile): Imprenta Cervantes, 1893. p.21.
(17) González de Agüeros p. Fr. F. Descripción
historial de la provincia y archipiélago de Chiloé,
en el reyno de Chile, y obispado de la Concep-
ción: dedicada a nuestro católico monarca don
Carlos IV (que Dios guarde). Madrid : Imprenta de
Don Benito Cano, 1791. p.15.
(18) Cruz-Coke Madrid R. Historia de la medicina
chilena. Santiago (Chile): Editorial Andrés Bello,
1995. p.227.
(19) Laval ME. Noticias sobre los médicos en Chile
en los siglos XVI, XVII y XVIII. Santiago (Chile):
Centro de Investigación de Historia de la Medici-
na, Universidad de Chile, 1958. p.113-14.