
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
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valencia de retención ha sido demostrada en un
56,5%. El 3M en algunas ocasiones encuentra di-
cultades para corregir su dirección de erupción,
debido a que su trayecto se encuentra debajo de
la línea cervical del segundo molar. Esto provo-
ca que el diente pueda encontrarse total o par-
cialmente retenido por tejido blando o duro (4-6).
Los dientes retenidos rara vez eran un proble-
ma para el hombre neolítico. Su dieta altamente
abrasiva causó el desgaste de los dientes, lo que
resultó en una reducción de la distancia mesio-
distal de la dentición. Esto permitió la migración
mesial de los dientes y el espacio adecuado fue
disponible para la erupción de los terceros mola-
res. Pero con la llegada de alimentos renados
y la consecuente reducción en la carga funcional
masticatoria, hoy, la tasa de retención de los ter-
ceros molares muestra un aumento signicativo.
Algunos factores que contribuyen a su retención
son: formación tardía, variaciones raciales, au-
mento de densidad de hueso circundante, falta
de espacio en la arcada debido a maxilares poco
desarrollados, trastornos de tamaño y forma de
los dientes, alteraciones genéticas, patrones de
erupción erráticos, naturaleza de la dieta y grado
de uso del aparato masticatorio (5).
Su extracción es indicada por propósitos pre-
ventivos y terapéuticos. Se indica su extracción
para reducir el riesgo de secuelas, morbilidad y
complicaciones que involucren a dientes vecinos
y para mejorar la higiene oral. Las indicaciones
incluyen prevención y tratamiento de pericorona-
ritis, caries no restaurables, patología pulpar y pe-
riapical, tratamiento del dolor idiopático, conside-
raciones ortodόncicas, diente debajo de prótesis,
consideraciones en relación a las fracturas man-
dibulares, consideraciones periodontales y sisté-
micas, consideraciones sobre el segundo molar,
prevención de quistes y tumores odontogénicos,
consideraciones económicas, posición ectópica y
como diente donante para trasplante. No existen
dudas sobre su indicación de extracción cuan-
do son la causa de dolor, infección o algún otro
síntoma o signo. Por otra parte, la extracción qui-
rúrgica de 3M mandibulares en pacientes asinto-
máticos sigue siendo un tema controversial (6,7).
La cirugía se asocia con frecuencia con dolor
postoperatorio, edema y trismo, pudiendo tener
un impacto tanto social como biológico, afectando
la calidad de vida del paciente (8).
Bachmann et al en su estudio encontraron que la
prevalencia de pacientes con complicaciones in-
tra o postoperatorias producto de la cirugía de 3M
fue de un 11%. La complicación más frecuente fue
la presencia de edema (5,7%), seguido de dolor
(3,5%) y alveolitis (2,4%). Otras complicaciones
importantes pueden ocasionalmente incluir daño
a la articulación temporo mandibular, disfunción
transitoria del nervio alveolar inferior (NAI), disfun-
ción permanente del NAI, infección, daño al diente
adyacente y fractura mandibular (4).
En aquellos casos donde los dientes están pro-
fundamente impactados y cubiertos por una gran
cantidad de hueso, la cirugía puede ser muy difícil,
llevando a una mayor manipulación del tejido, un
tiempo de operación más largo y consecuentemen-
te más molestias postoperatorias (1,9).
Por lo tanto, los clínicos tienen un gran interés en
minimizar estas complicaciones, para mejorar la
satisfacción del paciente y reducir el seguimiento
adicional de visitas. La evidencia actual sobre es-
trategias postoperatorias para reducir estas com-
plicaciones incluye crioterapia, medicamentos
orales como analgésicos, corticoesteroides, anti-
bióticos, así como también agentes tópicos como
colutorios y geles antisépticos (8).
La regeneración exitosa y la curación pueden ser
aceleradas por técnicas de regeneración ósea,
por lo que varios estudios se han centrado en
el desarrollo de tecnologías innovadoras para
la regeneración tisular con buenas propiedades
osteoinductiva y osteoconductiva. Biomateriales
de fuentes autólogas, alogénicas y xenogénicas,
materiales sintéticos, factores de crecimiento, ci-
toquinas, o sus combinaciones son ampliamente
utilizados, habiendo ventajas y desventajas aso-
ciadas con cada una de ellos. Las técnicas quirúr-
gicas realizadas para tener autoinjertos pueden