
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
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una intersticiopatia de base con sobreinfección.
Realizados los exámenes clínicos pertinentes,
advierten que presenta hemoglobina: 10 g/dl, pla-
quetas 355000/mm3, glóbulos blancos 6800/mm3,
neutrólos 4200/mm3.
Azoemia 63 mg/dl, creatininemia 1,5 mg/dl.
Ionograma: Na 130 mEq/l y K 4,8 mEq/l.
Se realizó una tomografía axial computada, que evi-
denció una intersticiopatía tipo neumonia organiza-
tiva criptogenética o a neumonia intersticial aguda.
Posteriormente mediante una brobroncoscopía
con lavado bronquioalveloar surge el hallazgo de
pneumocystis jirovecii positivo. Resultando nega-
tiva para tuberculosis.
Al inicio recibió tratamiento antibiótico en base a
ceftriaxona. Posteriormente valorada por infectólo-
go, se ajusta el mismo a dosis de 3 ampollas cada
8 horas (cada ampolla contiene 160 mg de trime-
tropim y 800 mg de sulfametoxazol) cambiando
su administración de vía oral a vía intravenosa. Al
ser internada en sala permanece en tratamiento
con dieta de diabético más ajustes con insulina
cristalina subcutánea para tratar excursiones de
hiperglucemias. Previamente a su internación, la
paciente estaba bajo tratamiento con metformina
a dosis de 1700 mg día, ésta fue suspendida ante
la presencia de insuciencia renal, presentando
un clearence de creatinina disminuído.
Dada la persistencia del descontrol metabólico hi-
perglicémico, se realizó consulta con diabetólogo,
quien agregó glimepirida a bajas dosis de 2 mg/
día vía oral. Inmediatamente presentó un episo-
dio de hipoglucemia sintomática. Si bien existían
otros factores que contribuían a la hipoglicemia,
tales como la insuciencia renal y el estado nau-
seoso que determinaba la baja ingesta calórica,
se planteó la posibilidad que la glimepirida a bajas
dosis pudiera ser la causa de las hipoglucemias.
Es así que inmediatamente se suspende la gli-
mepirida, manteniendo tratamiento antidiabético,
únicamente con dieta más ajustes con insulina
cristalina por vía subcutánea. Aun así, cuatro días
después, las hipoglucemias persistían oscilando
infecciones causadas por pneumocysitis jiroveci (2).
Si se trata de un paciente hospitalizado el riesgo
de hipoglucemia es mayor debido a la variabilidad
en la sensibilidad a la insulina relacionada con la
enfermedad subyacente.
CASO CLÍNICO
Paciente de 64 años, que ingresa desde policlí-
nica dado que comienza el día previo con ebre,
tos irritativa y aumento de su disnea habitual.
Sin síntomas cardiovasculares, sin hemoptisis.
Como antecedentes personales a destacar pre-
senta: hipertensión arterial, hipotiroidismo, dia-
betes mellitus tipo 2, obesidad, hipercolesterole-
mia, síndrome de apnea obstructiva del sueño,
trombosis venosa profunda en miembro inferior
izquierdo y trombosis venosa profunda de miem-
bro inferior derecho. Anticoagulada con warfarina
por brilación auricular y tromboembolismo pul-
monar. Mieloma múltiple. Recibe tratamiento con:
T4, digoxina, metformina, diltiazem, allopurinol,
warfarina, b2 inhalatorios, y combinación de ci-
clofosfamida, vincristina, adriamicina y dexame-
tasona (CVAD).
Al examen físico se encontraba: lúcida, frecuencia
respiratoria 20 rpm, saturación O2 ventilando es-
pontáneamente al aire 94%.
Piel y mucosas: normocoloreadas
Cardiovascular: ritmo regular 88 ciclos por minuto,
ruidos bien golpeados, sin soplos.
Pleuropulmonar: murmullo alvéolo vesicular pre-
sente bilateralmente, estertores bilaterales tipo
velcro y estertores secos.
Miembros inferiores: sin edemas.
Se diagnosticó en primera instancia neumonia
aguda, la cual puede ser causada por gérmenes
inespecícos, o en el caso de la paciente, por ha-
ber recibido quimioterapia previamente, podría
tratarse de una neumopatía especíca, como por
ejemplo tuberculosis o aspergilosis. Como segun-
do planteo cabe la posibilidad de que se tratase
de un nuevo tromboembolismo pulmonar. En ter-
cer lugar, pero más alejado habría que pensar en