RESUMEN
El cólera es una enfermedad infecto-contagiosa
intestinal aguda, provocada por varias cepas de la
bacteria Vibrio cholerae. Provoca una diarrea secretoria
caracterizada por deposiciones semejantes al agua de
arroz, con un marcado olor a pescado, una elevada
pérdida de sodio, bicarbonato y potasio, que lleva en su
forma grave al desequilibrio iónico, deshidratación,
inestabilidad ácido-base e hipovolemia mortal.
La enfermedad ha recibido varios nombres durante la
historia tales como "enfermedad azul", "enfermedad
negra", "fiebre álgida grave", "pasión colérica", "diarrea
colérica", "chólera morbus", "chólera gravis" y,
simplemente, cólera.
PALABRAS CLAVE: Historia de la Medicina; Cólera.
ABSTRACT
Cholera is an acute infecto-contagious intestinal disease,
caused by several strains of the Vibrio cholerae bacteria.
It causes a secretory diarrhea characterized by stools
similar to rice water, with a strong fish smell, a high loss of
sodium, bicarbonate and potassium, which leads, in its
severe form, to ionic imbalance, dehydration, acid-base
instability and fatal hypovolemia.
The disease has received several names throughout
history such as "blue disease", "black disease", "severe
algid fever", "pasión colérica" (archaic Spanish term for
cholera disease), "cholera diarrhea", "cholera morbus",
"cholera gravis" and, simply, cholera.
KEY WORDS: Medicine History; Cholera.
A lo largo del siglo XIX, el cólera se propagó por el mundo
desde su reservorio original en el delta del río
Ganges, en la India. Seis pandemias en sucesión
mataron a millones de personas en todos los
continentes. La última pandemia (séptima) comenzó en
el sur de Asia en 1961, llegó a África en 1971 y América
en 1991. En la actualidad, el cólera es endémico en
muchos países.
En 1993, escribimos sobre esta enfermedad “En época
muy reciente el cólera, originario del delta del río Ganges,
en Bengala, enfermedad conocida desde la antigüedad y
descripta en textos hindúes, ha vuelto a asolar el
continente americano, particularmente su región sur y
dentro de ella las áreas de mayor marginalidad
socioeconómica. Comenzando en los asentamiento más
humildes del Perú vino propagándose lentamente a
través de las rutas de comunicación a los países vecinos,
invadiendo el área rioplatense” (1).
En ese artículo hicimos referencia histórica al brote
epidémico de Montevideo de 1868 (diciembre de 1867-
mayo de 1868) relevado en su tesis doctoral de la
Facultad de Medicina de Buenos Aires (publicada en
1868) por el estudiante Germán Segura. Y también
tratada en su tesis (Inaugural Essay) por Enrique
Estrázulas para acceder al grado de Medical Doctor de la
Universidad de Pennsylvania el 13 de marzo de 1873.
Ambas tesis se ocuparon de la epidemia de cólera de
1868 en Montevideo, cuando aún la historia natural de la
enfermedad era incompletamente conocida, atribuyendo
su origen en los esteros paraguayos, precisamente
donde se estaba desarrollando la llamada Guerra del
Paraguay o de la Triple Alianza.
Esta secuela de la guerra del Paraguay, una enfermedad
evadida del foco local que cobró muchas vidas fuera de
sus fronteras, es excepto la epidemia en sí- poco o
nada conocida salvo para los interesados en la historia
de la medicina. Y por ello hemos creído de interés volver
sobre el tema en un foro sobre la Guerra de la Triple
Alianza. Y digo volver, porque algo ya divulgamos en uno
anterior, citando dos tesis médicas, en aquella
oportunidad argentinas, por lo que esta presentación
puede considerarse su complemento o su segunda parte
(2).
HISTORIA DE LA MEDICINA
Dos tesis médicas por uruguayos sobre el cólera
y la Guerra del Paraguay
Su transmisión al territorio del Uruguay
Doi: http://dx.doi.org/10.35954/SM2017.36.2.8
Dr. Augusto Soiza Larrosa
Médico. Ex Presidente y Miembro de Honor de la Sociedad Uruguaya de Historia de la Medicina (Uruguay)
Recibido: Julio 2017
Aceptado: Agosto 2017
Correspondencia: 21 de setiembre 2713 CP.11300, Montevideo, Uruguay Tel.: (+598)27101418
E-mail: asoiza@adinet.com.uy
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Publicación de la DNSFFAA
ESTADO DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO SOBRE
EL CÓLERA EN LA ÉPOCA
La enfermedad, como se ha dicho conocida desde la
antigüedad estuvo siempre asociada a las malas
condiciones de higiene pública, hacinamiento y
marginalidad social. Es una enfermedad transmisible
que tiene un agente causal bacteriano (Vibrio cholerae,
bacilo vírgula o “coma” por su forma bajo el microscopio),
aislado poco antes de la guerra del Paraguay por el
florentino Filippo Pacini (1812-1883). El 10 de diciembre
de 1854 Filippo Pacini leyó en una sesión de la Società
Medico-Fisica di Firenze su memoria Observazioni
microscopiche e deduzioni patologiche sul cholera
asiatico. Sus conclusiones fueron: que la causa del
lera eran vibriones que encont en grandísima
cantidad en el líquido intestinal de tres de los cuatro
casos de fallecidos de cólera cuyas muestras de sangre,
vómitos, líquido intestinal, deyecciones y fragmentos de
tejido del estómago, intestino delgado e intestino grueso
estudió bajo el microscopio. Dedujo además que "la
primera y principal condición patológica del cólera" es el
desprendimiento parcial del epitelio superficial del
intestino delgado, y que el cólera es una enfermedad
contagiosa que se trasmite de individuo a individuo, de
país a ps y que viaja "por todo el mundo". La
comunicación fue publicada en lengua materna en la
Gazzetta Medica Italiana, una revista que por entonces
debe haber tenido un bajo índice de distribución. Recién
fue reconocido Paccini como el descubridor del Vibrio
cholerae en 1965, 111 años después y a 82 años
después de su muerte.
Hasta entonces el descubrimiento se había atribuído al
bacteriólogo alemán Roberto Koch (1843-1910) quien
vinculó la enfermedad llamada cólera con un bacilo al
que dio el nombre de bacilo komma por su forma y que
aisló del intestino de coléricos en Alejandría en 1883.
Todos estos avances en el conocimiento científico no
fueron conocidos por los participantes de la guerra del
Paraguay. El lejano territorio de América del Sur estaba
muy lejos de los centros de divulgación médica. Aún en
estos últimos, quedó en discusión infectológica: cómo
llegaba la bacteria al humano. En la discusión tuvo un
importante papel el médico uruguayo Federico Susviela
Guarch (1851-1928), con su informe del año 1887
presentado en Alemania, sosteniendo la propagación
hídrica del bacilo (3).
Hoy es claro para nosotros la cadena patogénica que,
iniciada en la endemia colérica asiática (riberas del río
Ganges) llegó a Montevideo a fines de 1867 y primer
tercio de 1868, pasando por Paraguay. Pero no lo era
en modo alguno para los contemporáneos involucrados
en la guerra.
El cólera endémico asiático, con esporádicos brotes
epidémicos se trasmitió a Europa tardíamente (primer
tercio del siglo diecinueve) por vía marítima y secun-
dariamente terrestre, llevado el bacilo por enfermos y
portadores en barcos con pésimas condiciones de
higiene, y atravesando fronteras sin vigilancia
epidemiológica. Del Ganges a Arabia y Egipto, y de allí a
Europa (primera gran epidemia europea 1831-32). La
cabeza europea de la endemia se afirmó en Génova y
Nápoles, puertos de salida masiva de emigrantes a
América. Los puertos atlánticos de Brasil y del Rio de la
Plata recibieron a los emigrantes y al bacilo que encontró
condiciones favorables para instalarse, reproducirse y
provocar brotes epidémicos. El cólera se transformó en
enfermedad endémica en el Brasil, desde donde a través
del tráfico fluvial con la Argentina (puerto de Corrientes)
acrecentado por el comienzo de la guerra, se propagó
por los contingentes militares, comerciantes y viajeros
que pasaron al Paraguay (puerto de Itapirú). La
enfermedad llegó así a ese país.
Figura 1. Lámina para microscopio con bacilos de
cólera (Filippo Pacini, Florencia 1854, Wikipedia)
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Dos tesis médicas por uruguayos sobre el cólera y la Guerra del Paraguay
Su transmisión al territorio del Uruguay
Las condiciones predisponentes para la difusión del
cólera en Montevideo fueron el hacinamiento en los
llamados “conventillos”, “inquilinatos” o “falansterios” de
la Ciudad Vieja; la tardía e incompleta red de “caños
maestros” (ley de 1856) con su desagüe en el río que
bañaba las playas urbanas; la inexistencia de agua
potable por cañería (hasta 1871) con el uso de agua
potable de los depósitos subterráneos invadidos por
filtraciones; la inexistencia de una “frontera epidemio-
lógica” para los buques de ultramar (el lazareto de Isla de
Flores es de 1869).
Los médicos de la época, carente de recursos de
laboratorio hicieron el diagstico por la clínica:
deyecciones serosas o con aspecto de cocimiento de
arroz, vómitos, notable frialdad y coloración azulada
(cianosis) de las extremidades, intensos calambres
musculares, pulso radial débil o ausente, y supresión
completa de la orina. El carácter epidémico de los
síntomas ponía el sello de cólera morbus.
El primer brote de cólera conocido en Montevideo fue en
1855, propagado desde el Brasil, entrando por la ciudad
uruguaya de Villa de Artigas (hoy Río Branco) desde la
vecina Yaguarón, separada por el río homónimo. Duró
escasamente 25 días, afectó a más de 100 personas con
muy baja mortalidad (calculada en 15 víctimas fatales).
El cólera propagado más de diez años después desde el
Paraguay fue diferente, pues tuvo una elevada morbi-
mortalidad y desper el interés de dos médicos
uruguayos para sus tesis doctorales.
Fueron los doctores Germán Segura y Enrique
Estrázulas.
LA TESIS DOCTORAL DE GERMÁN SEGURA
Germán Segura Villademoros, cuyo primer nombre
Anselmo no usó (Montevideo, 1839 1901) era de padre
mendocino (Anselmo Segura) y madre uruguaya
(Dorotea Villademoros). Siendo estudiante de medicina
en Buenos Aires (como practicante de año hizo la
autopsia de un presunto muerto por cólera esporádico,
en presencia del clínico José María Bosch), al estallar la
guerra del Paraguay se enroló en el ejército argentino
con el también uruguayo Juan Ángel Golfarini. Participó
como “cirujano (tal vez, ayudante de cirujano) del
Cuerpo dico Militar argentino. Pudo comprobar
directamente en el teatro de operaciones como las tropas
del ejército aliado eran diezmadas por el cólera.
Curiosamente en su tesis nada dice de su experiencia
militar, echando mano a los datos publicados por su
compatriota Golfarini en la Revista Médica argentina. Sí
es claro que estuvo presente en las epidemias de
Buenos Aires. De retorno a la capital argentina asistió a la
epidemia colérica desatada en esa ciudad en 1867.
Acopió entonces importantes datos que volcó en su tesis
doctoral “Cólera Morbus Epidémico” editada en Buenos
Aires en 1868 (4). Tenía por entonces sólo 29 años; y por
entonces Louis Pasteur estaba haciendo los ensayos de
laboratorio que llevarían a su teoría microbiana”.
Germán Segura fue un pre-pasteuriano: “es imposible en
el estado actual de nuestros conocimientos llegar a la
causa que produce las alteraciones patológicas”.
En su tesis doctoral profundizó en los orígenes de la
epidemia con investigaciones clínicas y autópsicas.
Dedicó todo un capítulo a la anatomía patológica con
observaciones recogidas en persona en el Lazareto
argentino de Santa Rosa, a cargo del médico interno
Eduardo Wilde.
La inicial epidemia montevideana de los primeros meses
de 1867 (marzo, abril, mayo) no parece haber estado
vinculada con la Guerra del Paraguay. Germán Segura
recabó información de primera mano de los médicos de
Montevideo (especial mención a Emilio García Wich y al
homeópata Kristiano De Korth, éste último en el Asilo de
Dementes) que le aseguraron haber sido provocada por
tripulantes y pasajeros enfermos de un barco procedente
de Génova, zarpado el 30 de setiembre de 1866,
entonces atacada por cólera (identificado como “la barca
Sansovia”). La mortalidad fue de 128 afectados en
Montevideo.
Figura 2. Germán Segura (1839-1901)
Publicación de la DNSFFAA
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Figura 3. Tesis de Germán Segura, 1868 (portada, Bibliot. Univ. Buenos Aires)
En cambio, la segunda epidemia de fines de 1867-
verano de 1868 fue atribuida por Segura a la
propagación de la enfermedad desde el Paraguay.
Ello coincide con la cronología del desarrollo del cólera
en el ejército aliado pues los primeros casos en soldados
del ercito argentino datan del 23 de setiembre,
llegando a los 300 en octubre.
¿Qué explicación dio German Segura al cólera
paraguayo? En abril de 1867, cuando la ciudad de
Corrientes tenía enfermos de cólera, esta enfermedad
azotó los campamentos en el Paraguay, no por
surgimiento espontáneo, sino por transmisión a
través de portadores del microbio que arribaron al
Paraguay desde los países ribereños del Río de la
Plata donde existía la enfermedad aportada por los
inmigrantes italianos. Los portadores eran contingentes
militares o proveedores de insumos que salían de
Buenos Aires o Montevideo y llegaban al del puerto de
Corrientes, foco endémico.
Sabemos hoy que el cólera no puede brotar espontá-
neamente, pues siendo enfermedad transmisible debe
provenir de alguien colonizado por la bacteria (enfermo o
portador) que a su vez lo transmite a otro. Es
epidemiológicamente posible que la enfermedad, con
períodos de crisis y acalmias haya comenzado en el Río
de la Plata traído por los inmigrantes, pasado al
Paraguay y de aquí retornado al Rio de la Plata a través
de contingentes militares desmovilizados contaminados
por la bacteria, o directamente enfermos. Un verdadero
“ping-pong”.
La evolución de la epidemia en el tiempo es compatible
con la hipótesis de Germán Segura. En abril de 1867
había un foco de cólera en Corrientes. De abril a octubre
hubo en el ejército aliado en el Paraguay 300 casos con
50% de mortalidad. A fines de noviembre de 1867 volvió
el cólera a Buenos Aires con extensión a las provincias. A
comienzos de diciembre ata Montevideo, tal vez
propagado por pasajeros de buques procedentes de la
vecina orilla no cuarentenados. De la zona urbana de la
Ciudad Vieja se propagó a los arrabales e invadió
algunas zonas del interior del país, incluyendo ciudades
tan distantes como Mercedes y Paysandú, cuyo
importante puerto fue cerrado.
La epidemia montevideana fue atroz. El Uruguay era
un país escasamente poblado. El censo de 1860 registró
221.248 habitantes (65,18 % nativos y 34,82 %
extranjeros). Montevideo tenía la densidad poblacional
más alta: 57.861 almas (52% nativos y 48% extranjeros).
Estas cifras fueron registradas para la Exposición
Universal de Viena de 1873, recogidas por el estadígrafo
Adolfo Vaillant a pedido de la Asociación Rural del
Uruguay y publicadas en libro en ese mismo año (5).
Según estimación de Germán Segura, entre diciembre
de 1867 y marzo de 1868, hubo 2952 víctimas
mortales. Para el estadígrafo Adolfo Vaillant, basado en
los cuadros de mortalidad levantados por la
Municipalidad, habrían muerto en Montevideo en 1868
por cólera en el área urbana, incluyendo Cordón y
Aguada 1405 personas, y 542 en el área rural,
entendiendo por tal Villas de La Unión y del Cerro, y
distritos del Reducto y del Paso del Molino.
La mortalidad por cólera debe aceptarse como muy
elevada: en 5 años (1865-69) murieron por todas las
causas en el área urbana 15.263 personas; en 1868 y
sólo por cólera murieron 1.405 afectados, es decir
casi el 10%. Y en el área rural, en los 5 años murieron
2.815 personas, y de ellas 542 por cólera en 1868, casi
el 20%. Aun así las estadísticas vitales deben tomarse
con precaución para esa época (pese a que desde 1847
existía la Oficina Estadística del Estado). En años
siguientes se dispondrá de información para formar
mejores estadísticas en un plan general de moderniza-
ción del país: nomenclatura de enfermedades y causas
de muerte (1874), denuncia obligatoria de enferme-
dades sospechosas a la Oficina de Salubridad (1879), y
un reglamento para la certificación de las defunciones
(1889).
La tesis doctoral de Germán Segura recogió todo lo que
en su época se sabía de la enfermedad, con las
limitaciones propias de los países alejados de los
centros del saber científico. Pero es particularmente
valiosa por la cadena epidemiológica que describió por
su experiencia en pleno foco epidémico.
Radicado en Uruguay fue designado cirujano mayor de
su ejército en 1869, gobierno de Lorenzo Batlle, casi al
final de la guerra. Fue médico del Hospital de Caridad,
una de cuyas dependencias lleva su nombre, en
reconocimiento de sus importantes servicios y de los
generosos legados –era parece hombre de fortuna- con
que a su muerte fue favorecida la asistencia pública.
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Dos tesis médicas por uruguayos sobre el cólera y la Guerra del Paraguay
Su transmisión al territorio del Uruguay
LA TESIS DOCTORAL DE ENRIQUE ESTRÁZULAS
Enrique Estrázulas, uruguayo (1848-1905) también se sirvió de
la epidemia colérica de 1867-1868 para su tesis doctoral (6).
Esta fue exhumada por vez primera en breve artículo
periodístico por el médico pediatra uruguayo Carlos Bauzá
Araújo (7). Y reproducida en facsímil in totum por el doctor
Fernando Mañé Garzón (8).
Estrázulas estudió medicina en la Universidad de Pennsyl-
vania, Philadelphia (matriculado en 1869) y recibió allí su título
de Doctor en Medicina y Cirugía en 1873 luego de aprobada su
tesis sobre el cólera epidémico en Sudamérica. Durante un año
se desempeñó como médico residente del Children's Hospital.
Publicación de la DNSFFAA
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Figura 4. Enrique Mario Estrázulas (1848-1905)
Figura 5. Tesis de Enrique M. Estrázulas, 1873
(página inicial, F. Mañé Garzón)
Figura 6. Tesis de Enrique M. Estrázulas, 1873
(conclusiones)
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La tesis de Estrázulas, también por fuera de la teoría
pasteuriana, planteó una hipótesis original sobre el
origen de la epidemia que asoló Paraguay, Argentina y
Uruguay entre 1866 y 1868. Tuvo presente que
durante esos años se estaba procesando una guerra
en la región: la guerra de la Triple Alianza contra el
Paraguay, 1865-1869. Tomó nota de que antes de la
guerra no existía el cólera en el Paraguay y terminada la
contienda el cólera se extinguió. Y a partir de esta
comprobación elaboró su hipótesis: el cólera nació en
territorio paraguayo y fue desde allí que se propagó a la
Argentina y Uruguay.
Es evidente que Estrázulas no conoció la tesis de
Germán Segura de 1868, para quien las epidemias
rioplatenses (y su extensión al Paraguay) habían
provenido de inmigrantes europeos desembarcados en
puertos locales, lo que echaba por tierra un origen
espontáneo en tierra paraguaya. En la época de la
edición de la tesis de Segura, Estrázulas ni siquiera era
estudiante de medicina. El origen microbiano y la
trasmisión de las enfermedades por tal etiología no era
conocida o no estaba difundida en esa época. La teoría
microbiana de las enfermedades fue un descubrimiento
científico realizado en la segunda mitad del siglo XIX
(1860 y 1864) por Louis Pasteur y que reemplazó
anteriores explicaciones como la teoría miasmática o la
teoría de los humores. Según Pasteur toda enfermedad
infecciosa tiene su causa (etiología) en un germen con
capacidad para propagarse entre las personas, no en su
generación espontánea, además de ser el causante de
procesos químicos como la descomposición y la
fermentación. La enfermedad por gérmenes no proviene
de adentro del cuerpo por desequilibrio de humores
como se creía tradicionalmente. Así que Estrázulas
plant en su tesis una hipótesis etiológica de la
epidemia, que si bien era errónea, no dejó de constituir
un aporte original como tantos otros que en el camino de
la medicina fueron desacreditados por nuevas
investigaciones. Así se edificó la ciencia: con aciertos y
con errores.
La tesis de Estrázulas planteó que el cólera había nacido
en el Paraguay por las condiciones que allí se dieron en
la época de la guerra. En suma: generación espontánea.
Esas condiciones eran singularmente similares a las
existentes en las riberas del río Ganges, en la India
donde el cólera era endémico: la calidad geológica del
suelo poco absorbente (lagunas y bañados); la tempera-
tura (atmósfera semi tropical); la higrometría (humedad
permanente); la descomposición de la profusa vegeta-
ción, y el hacinamiento humano. Calculó que en territorio
paraguayo, convivían durante la guerra 300.000
personas. Cuando todas estas condiciones se dieron
juntas, el cólera surgió espontáneamente en el
Paraguay. Y fue más concreto: nació en Estero Bellaco y
afectó inicialmente a los paraguayos. En apoyo de su
original hipótesis se preguntó: ¿si el territorio paraguayo
estaba totalmente rodeado, de dónde podía provenir el
cólera si no lo era de su propio suelo?. Podríamos
contestarle con la tesis de Germán Segura, pero ya
hemos dicho que Estzulas, en sus estudios en
Norteamérica, no llegó a conocerla. Tampoco sabemos
si ya en Montevideo accedió luego a ella. Nacida la
enfermedad epidémica en suelo paraguayo natural-
mente se extendió a Buenos Aires y Montevideo en
1866, 1867 y 1868.
La tesis de Estrázulas fue considerada importante en su
época para sus profesores norteamericanos. Sin duda
fue una contribución al conocimiento de una enfermedad
de caprichosa aparición. Fue publicada y recibió el
Alumni Prize 1872-1873, de la Universidad de
Pennsylvania, un premio otorgado por los alumnos de la
misma “in consideration of the superior merit of this
Essay for graduation”.
Enrique Estrázulas fue destacado médico, que retornó
su país, cirujano (el primero en operar niños en nuestro
medio y el primero en abrir el abdomen), con formación
inédita (norteamericana), impulsor de Luis Morquio,
diplomático y pintor de no escaso mérito.
En suma: dos tesis médicas de uruguayos, separadas
en el tiempo, que versaron sobre la misma enfermedad y
consideraron privilegiadamente, en su epidemiología, la
guerra que se estaba desarrollando en el Paraguay.
REFERENCIAS
1) Soiza Larrosa A, Historia del cólera morbo epidémico
en el Uruguay (1855-1895)”.
Rev Dir Nac San FF. AA. 1993; 16(3):77-84.
Dos tesis médicas por uruguayos sobre el cólera y la Guerra del Paraguay
Su transmisión al territorio del Uruguay
64
Publicación de la DNSFFAA
(2) Soiza Larrosa A. La Guerra de la Triple Alianza y el
destino del soldado. Mueres en la guerra o mueres por la
enfermedad. Salud Mil 2014; 33(1):53-64.
(3) Mañé Garzón F, Ayestarán A. Federico Susviela
Guarch (1851-1928), discípulo de Virchow, primer
patólogo uruguayo. Ses Soc Urug Hist Med, Montevideo
1980; III , págs. 3-4, 1987.
(4) Segura G. Facultad de Medicina. Cólera-Morbus
Epidémico. Tesis Doctoral de Germán Segura. Buenos
Aires, Imprenta del Plata, Potosí 198, 1868; 87 + 2 págs.
(5) Vaillant A. La República Oriental del Uruguay en la
Esposición [sic] de Viena. Montevideo : La Tribuna, 1873,
11-15.
(6) Estrázulas EM. Epidemic Chólera in South America,
by Enrique M. Estrázulas, M.D., late Resident of the
Cholera Hospital (sic) at Montevideo, Uruguay; Resident
Physician to the Children's Hospital, Philadelpia, Am. J.
Med. Sci, Philadelphia, New Series 1873; LXVI, art. III.
(7) Bauzá Araújo C. La desconocida tesis sobre cólera
del Dr. Enrique M. Estrázulas. Suplemento Dominical del
periódico El Día, Montevideo, edición del 10 de
noviembre de 1974.
(8) Mañé Garzón F. El Dr. Enrique M. Estrázulas (1848-
1905). Médico, pintor y amigo de José Martí. Ses Soc
Urug Hist Med, Montevideo, 1986; II (1980), págs. 163-
174.