HOMENAJE
Salud Militar 2017; 36(1):4-10
Recibido: Mayo de 2017
Aceptado: Mayo de 2017
Correspondencia: 21 de setiembre 2713, C.P. 11300 Mdeo, Uruguay. Tel.: (+598)27101418
E-mail: asoiza@adinet.com.uy
Mayor (Eq) Dr. Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso 1920 - 1995
Dermatosifilógrafo y biólogo
Doi: http://dx.doi.org/10.35954/SM2017.36.1.1
Dr. Augusto Soiza Larrosa
Médico
Miembro de Honor y expresidente, Sociedad Uruguaya de Historia de la Medicina.
Miembro y vicepresidente, Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay
Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso fue una personalidad singular en el plantel de
médicos que prestigiaron la ciencia en el Uruguay desde el siglo XIX. Hijo de un
médico y naturalista apasionado, ejerció ambas profesiones. La hermandad del
ejercicio médico con las ciencias naturales (la medicina es una de sus ramas) no ha
sido extraña en Uruguay, comenzando en la época colonial con Teodoro Miguel
Vilardebó (Montevideo, 1803-1856), siguiendo en el siglo XX con Ergasto Cordero
(Montevideo, 1890-1951), Carlos Torres de la Llosa (padre del biografiado), y
Fernando Mañé Garzón (Montevideo, 1925) entre otros.
De la Llosa es un gentilicio; denota la relación con un lugar geográfico. Tal vez refiera a Llosa de Camacho, un “barrio” del
antiqsimo municipio de Alcaladí, en la provincia de Alicante, Comunidad Autónoma Valenciana, España.
Precisamente, el apellido Torres, presente en varias localidades españolas, también lo está en Alicante, y más
precisamente se le registra en Llosa de Camacho. ¿Torres de la Llosa provendrá de un Torres de aquella población
llamada aún hoy Llosa de Camacho?.
Hecha esta disgresión, meramente especulativa, Luis Alberto Torres de la Llosa tuvo por padre al médico cirujano Carlos
Torres de la Llosa (Durazno, Uruguay, 1890-1960) y por madre a Célica Beisso Lambruschini (13 setiembre 1893- ¿?),
datos que surgen de su legajo personal archivado en la División Personal de la Dirección Nacional de Sanidad de las
Fuerzas Armadas.
Carlos Alberto Torres de la Llosa
Padre del biografiado (Durazno, 8 de enero 1890 23 de abril 1960).
Médico cirujano egresado de la Facultad de Medicina de Montevideo (1915) fue Catedrático de Historia Natural (por
concurso) de la Sección Enseñanza Secundaria de la Universidad de la República (1920). Esta Sección funcionó en un
edificio anexo al destinado a Universidad de la República, siendo contemporáneos. Erigido en un terreno fiscal
adjudicado por ley de 1904 a la Universidad, el predio estaba limitado por las calles José Enrique Rodó (ex Lavalleja),
Emilio Frugoni (ex Yaro), Guayabos (ex Rivera) y Eduardo Acevedo (ex Caiguá). La ley dispuso la cesión para construir
un edificio destinado a las aulas de Enseñanza Secundaria, por entonces dependiente de la Universidad de la
República, que se inauguró el 22 de enero de 1911 (arquitecto: Alfredo Jones Brown).
En el flamante edificio, hoy patrimonio histórico (que desde 1924, pasó a llamarse Instituto Alfredo Vásquez Acevedo por
el jurista y rector universitario nacido en Buenos Aires en 1844 pero naturalizado uruguayo - Montevideo, 1923) se
instaló como ayuda a la docencia y clases prácticas un Gabinete de Historia Natural origen del futuro Museo de Historia
Natural de Enseñanza Secundaria. En el comienzo quedó bajo dirección del médico Roberto Berro (1886-1956). En
1920, siendo Carlos Torres de la Llosa designado Catedrático de Historia Natural por concurso, fue nombrado a la vez
director del gabinete.
Permaneció toda su vida al frente, incluso en forma
honoraria luego de su retiro y hasta su muerte en 1959.
Tuvo como ayudantes preparadores taxidermistas a Luis
Pedro Barattini (Montevideo, 1903-1965), hijo del médico
homónimo; y Juan Tremoleras (Montevideo, 1870-1934).
Ambos tendrán destacada gestión en el Museo Nacional
de Historia Natural. Por resolución del entonces Consejo
Nacional de Enseñanza Secundaria (hoy Administración
Nacional de Educación Pública-ANEP) del 14 de
setiembre de 1960 el museo heredero de aquel gabinete
lleva el nombre de “Dr. Carlos A. Torres de la Llosa” (1).
El Gabinete de Historia Natural fue equipado (como las
otras Secciones de la Universidad) por la casa Emile
Deyrolle, de París. Fruto de una época de fuerte
presencia estatal, con empuje modernizador, se
encargaron los materiales a esta casa francesa, cultura
imperante entonces en nuestro ambiente científico. Esa
casa, fundada en 1831 por Jean-Baptiste Deyrolle fue
continuada (existe aún hoy) por su hijo Emile Deyrolle en
el distrito 7mo. (www.deyrolle.fr. 46 Rue du Bac, 75007).
Tenía fascinantes piezas zoológicas de todas las
procedencias posibles, desde un león a una colección de
insectos, fauna adquirida en cinco continentes. Ofrecía
además equipamiento de laboratorio, cristalería para uso
químico, micrografía, bacteriología y botánica, aparatos
desiología, anatomía humana y comparada,
instrumentos de física, proyectores y colección de
imágenes. Todo este mundo de ciencia era traducido en
sus catálogos (2). Los pedidos podían ser hechos en
castellano. Muchas de las piezas del gabinete y actual
museo fueron adquiridas a esa empresa, y siendo el Dr.
Carlos Torres de la Llosa su director, es presumible que
fuera el organizador y quien seleccionó el material a
remitir desde París.
Dentro de su extensa labor como zoólogo, fue el primer
Director del Zoológico Municipal (1920-1934). Este
zoológico, creado en el ámbito de un parque en 1894 por
iniciativa privada (matrimonio Rossell y Rius) fue donado
por disposición testamentaria a la Intendencia Municipal
de Montevideo en 1911. Torres de la Llosa se hizo cargo
del mismo en 1919. Su primer veterinario oficial (1919)
fue el Dr. Antonio De Boni (1893-1971), padre del médico
homónimo. Este, Juan A. De Boni, cofrade de la
Sociedad Uruguaya de Historia de la Medicina nos dejó
una excelente biografía de su padre, donde puede
encontrarse información sobre los primeros años de ese
zoológico, cuando Carlos Torres de la Llosa ejerció su
dirección (3). De Boni hijo y su hermana eran asiduos
concurrentes al zoológico. Torres de la Llosa, sin
descuidar el cacter de paseo público que tenía
originalmente la donación, le dio una orientación
científica, llegando en su apogeo a ser el tercer zoológico
más importante en América del Sur. En esa línea, editó la
Revista del Jardín Zoológico, donde publicó el primer
catálogo sistemático de las especies allí contenidas y
exhibidas (4).
Autor de recordados y multieditados textos para
Enseñanza Secundaria y Preparatoria: Botánica,
“Zoología”, “Zoografía”, “Anatomía y fisiología humana”.
Y obras de divulgación: “Contribución al conocimiento de
la fauna indígena”, “Contribución al conocimiento de los
ofidios venenosos del Uruguay”, “Parques naturales”,
“Protección de la fauna indígena” (fue un preservador
ferviente de la fauna autóctona y opositor a la caza
indiscriminada).
Como veremos esa pasión por las ciencias naturales la
inculcó en su hijo, nuestro biografiado, que siguió -
paralelo al ejercicio de la medicina- los mismos pasos de
su padre. En efecto, Luis Alberto Torres de la Llosa
heredó el amor por la naturaleza y sus habitantes del
reino animal; fue profesor de Zoología y Didáctica en el
Instituto de Profesores Artigas, y Director (honorario) del
Museo en 1972 hasta su muerte en 1995, multiplicando y
enriqueciendo sus colecciones. Lo que justifica que
hayamos precedido su biografía con los oportunos
antecedentes paternos.
Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso
Nació en Montevideo el 25 de abril de 1920 y falleció en la
misma ciudad el 2 de mayo de 1995, según dato que
agradecemos al colega Antonio Turnes.
Casó con Carmen Basile (1950) que le sobrevivió
(falleció en 2008) y tuvo tres hijos, Carmen (1955), Carlos
Alberto (1956) y Luis (1961).
Disponía de un fluído dominio de la lengua francesa. Fue
asiduo concurrente veraniego del balneario La Paloma,
departamento de Rocha.
Su ejercicio médico tuvo varios ámbitos.
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Salud Militar 2017; 36(1):4-10
Mayor (Eq) Dr. Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso
I) En la Facultad de Medicina
Legajo personal, Archivo de la Facultad de Medicina,
carpeta Nº 757, que agradezco a la docente del
Departamento de Historia de la Medicina, Facultad de
Medicina, UDELAR, Br. Mariángela Santurio.
Practicante externo del Ministerio de Salud Pública
(1942) e interno (1947-50), ambos por concurso de
oposición.
Colaborador (contratado) del Instituto de Higiene,
Cátedra de Historia Natural Médica y Parasitología
(1948-49).
Ayudante de Clase interino de la Cátedra de Historia
Natural Médica y Parasitología [luego Departamento de
Parasitoloa] (1949-50) y titular por concurso de
oposición (1950-54).
Médico Cirujano (20/07/1950), exonerado de derechos
de título por escolaridad.
La clínica y cátedra Dermatosifilopática de la Facultad de
Medicina tuvo como primer profesor al doctor José Brito
Foresti (Montevideo, 1870-1935). Egresado de la
Facultad de Medicina en 1890 tuvo formación en la
especialidad piel y sífilis en su extensa permanencia en
Francia. Creó y dirigió desde 1897 en el Hospital de
Caridad (luego Hospital Maciel) la primera Policlínica de
Piel y Sífilis. El 21 de marzo de 1908 por concurso de
oposición fue designado Profesor Titular de la Clínica
Dermosifilopática de la Facultad de Medicina, cargo que
ejerció hasta 1939 cuando falleció a los 68 años. Esa
fecha marca el comienzo de la Cátedra. Brito Foresti fue
sucedido por el doctor Bartolomé Vignale (1947) y a éste
siguieron el doctor Aquiles Amoretti (1959) y el doctor
Rl Vignale (1969) (5). Torres de la Llosa será
integrante de esa clínica.
Poco después de recibido su título de médico cirujano,
Luis Alberto Torres de la Llosa se orientó a la
dermatosifilografía, ocupando varios cargos.
dico colaborador (y encargado de los informes
anatomopatológicos) de la Clínica Dermatosifilopática
(1952-53).
Adjunto de Clínica Dermatosifilotica (titular) por
concurso de méritos y oposición (1955-58).
Recibió la Beca Hardoy para trabajar sobre histogénesis
e histoqmica de la piel en el Departamento de
Histología y Embriología de la Facultad de Medicina
(1958) dirigido por el recordado profesor Washington
Buño.
Hizo la Adscripción de Dermatología en la Escuela del
Profesorado, Facultad de Medicina, plan 1953. Su tesis
de 1er. año fue Histofisiología de la epidermis (1958); y
de 2do. año: Consideraciones sobre 30 casos de Lupus
Eritematoso Fijo (1959).
dico colaborador (y encargado de los informes
anatomopatológicos) de la Clínica Dermatosifilopática
(1958-1964).
Docente Adscripto de Dermatología por haber cumplido
con el puntaje requerido por el Reglamento General de
Adscripción (1965).
Asistente de Clínica Dermosifilopática (titular) por
concurso de méritos (1965-70).
Profesor Adjunto Honorario de Dermatosifilografía por
concurso de méritos y oposición entre los docentes
adscriptos del plan 1953 (1970).
Certificado de Especialista en Dermatosifilografía por
competencia notoria (1978).
Su primer trabajo científico fue Estudios experimentales
sobre anticuerpos heterólos en hidatidosis, en
colaboración con A. Graña (Instituto de Higiene, 1943, no
consta publicación).
Su primer trabajo publicado, Reacciones serológicas de
la sífilis falsas positivas transitorias en el quiste hidático
abierto de pulmón, también en colaboración con A.
Graña (Arch. Med. Cirug. Espec., Montevideo, XXII: 202-
207).
Primera participación en congresos, como correlator de
Triquinosis (Congreso de Zoonosis, La Plata, República
Argentina, 1948).
Coautor del lm cienco docente Triquinosis en
colaboración con M. Santa Rosa y José López
Fernández (Instituto de Higiene, Laboratorio de
Parasitología, Cinemateca del Instituto de Cinemato-
grafía de la Universidad de la República, I.C.U.R.).
Autor del capítulo La Sarcoidosis en Clínica Dermato-
lógica, del libro en colaboración Sarcoidosis editado por
el profesor de Clínica Médica Pablo Purriel (Montevideo,
Rosgal, 1956).
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Publicación de la DNSFFAA
Beca de Perfeccionamiento del Gobierno de Francia
para estudios de su especialidad en el Hôpital Saint-
Louis, Servicio del profesor R. Degos, Paris (1963).
Pasantía en París y Bruselas para estudios en histopa-
tología cutánea en la Clínica Dermatológica del profesor
J. Civatte del Hôpital Saint-Louis, París y asistencia al
XVII Congreso de Dermatólogos de Lengua Francesa,
Bruselas (1983).
Caballero de la Legión de Honor conferido por decreto
del presidente de la República Francesa François
Mitterand (París, 20/12/1982).
Miembro Titular de la Sociedad de Dermatología y
Sifilografía del Uruguay.
Correspondiente de la Asociación Argentina de Dermato-
logía y Sifilografía.
Correspondiente de la Societé Française de Dermatolo-
gie et Syphilographie.
II) En el Servicio de Sanidad Militar y Hospital Militar
Central
Legajo Personal, carpeta 87, 13 de enero de 1965
(fecha de la fotografía: 12/1964) que hemos obtenido
merced a la cortesía del jefe de la División Personal de la
Dirección Nacional de Sanidad, coronel Hoberg Piñeiro.
La especialidad médica de dermatología y sífilis estuvo
cubierta desde el inicio del Servicio de Sanidad Militar y
su hospital. La sífilis, enfermedad muy extendida hasta la
aparición de la penicilina, y en virtud de sus tempranos
síntomas a nivel de la piel (sifílides cutáneo mucosas) fue
patrimonio de diagnóstico y tratamiento por los
dermatólogos. Estos especialistas y sus policlínicas eran
los dermato-sifilógrafos.
Habilitado el Hospital Militar (1908) contó con una
policlínica de piel y sífilis cuyo primer jefe médico fue el
doctor Juan Antonio Rodríguez hasta 1921, fecha de su
muerte (5). En 1927 fue médico ayudante el doctor
Rafael Capurro y en 1927, Bartolomé Vignale, el futuro
profesor titular de la Cátedra respectiva de la Facultad de
Medicina. En 1949, la jefatura la desempeñó el doctor
Víctor Castro Paullier (que ejercía además como médico
sifilógrafo inspector de Sanidad Militar desde 1932) y
como médico adjunto Germán de Salterain.
Esta policlínica fue complementada con el Centro de
Venereología del Ejército y la Armada. Tal era la difusión
de las enfermedades venéreas en el personal militar que
el entonces director general de Sanidad Militar (1921-
24), el gineco-obstetra Augusto Turenne formó ese
Centro que tuvo como encargados a los médicos
Guillermo Rodríguez Guerrero (1926), Germán Bocage
(1934) y Diego Trujillo (1934).
En 1922 el Centro quedó integrado al Instituto Profilác-
tico de la Sífilis con competencia en todo el territorio de la
República. La creación de este instituto fue la respuesta
del gobierno nacional al gran número de infectados. Por
disposición del Consejo Nacional de Higiene (aún no
existía el Ministerio de Salud Pública), se había fundado
ese Instituto el 23 de mayo de 1917 para la profilaxis y
tratamiento de los enfermos de sífilis y afecciones
anexas. Su primer director fue precisamente el jefe de la
policnica del Hospital Militar doctor Juan Antonio
Rodríguez. Le fue construido y destinado por donación
del médico compatriota Alejandro Gallinal un estupendo
edificio, que alberga hoy al Ministerio de Salud Pública.
Fue el primer edificio en América dedicado exclusiva-
mente a esta enfermedad (6).
De aquella Policlínica del Hospital Militar se pasó al
Servicio intentando dar una mejor organización a la
asistencia dermatológica y de la sífilis. No es posible aún
datar ese cambio, pero sabemos que en 1963 (7 de
noviembre) Luis Torres de la Llosa elevó una solicitud del
siguiente tenor:
“Sr. Jefe de los Servicios Médicos de Sanidad Militar
Dr. A. Brugnini.
De mi mayor consideración:
Ruego a Ud. se sirva aceptar mi inscripción en el
concurso de Méritos para la provisión del cargo de
Médico Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital
Militar.
Adjunto la relación de Méritos con sus comprobantes.
Sin otro particular saluda a Ud. atentamente
Dr. Luis A. Torres de la Llosa”.
Por su relación de méritos y trabajos, el aspirante había
sido Médico Colaborador de la Clínica Dermatológica y
estaba a cargo de los informes anatomopatológicos
(1952 en adelante), desempeñado el cargo de Adjunto de
Clínica Dermosifilopática de la Facultad de Medicina
(1955); era Médico Auxiliar de Clínica Dermosifilopática
del Hospital de Clínicas (1958), y había cursado el último
año de la Adscripción en Dermatología (Escuela del
Profesorado, plan 1953).
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Mayor (Eq) Dr. Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso
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Además usufructuó una beca de perfeccionamiento en
París adjudicada por el gobierno de Francia (1963) y
ejercía como médico dermatólogo titular en varias
instituciones privadas. Presentó doce trabajos
publicados (1943-1960) y constancia de participación en
reuniones académicas.
Médico Dermatólogo Jefe de Servicio de Dermato-
sifilografía
Por Resolución del Consejo Nacional de Gobierno, Acta
Nº 493 del 15 de diciembre de 1964 fue designado Jefe
del Servicio de Dermatosifilografía del Hospital Militar,
ingresando como funcionario del Ministerio de Defensa
Nacional en el escalafón Técnico-Profesional (escalafón
IA, código AaA, ítem 3.19, “Servicio de Sanidad Militar”,
Boletín del MDN Nº 5532). Se hizo cargo del Servicio a
partir del 13 de enero de 1965 (Orden de la Dirección
General del Servicio de Sanidad Militar Nº 539 del 12 de
enero de 1965).
Jefe de Servicio Equiparado a Mayor
En el plan de reorganización del año 1973 del Servicio de
Sanidad de las Fuerzas Armadas, se crearon los cuatro
primeros Departamentos del Hospital Militar con las
respectivas equiparaciones y retribuciones del personal
técnico-profesional. El Servicio de Dermatología a cargo
de Luis Alberto Torres de la Llosa quedó integrado al
Departamento de Medicina (jefe doctor Gonzalo
Fernández). El 20 de marzo de 1973 recib la
equiparación al grado de Mayor (Boletín del MDN
6748 03/01/1974).
Jefe de Departamento de Dermatología
En 1979, por la Reestructura Presupuestal y Raciona-
lización Administrativa del programa 1.06 “Salud Militar”,
Unidad Ejecutora 82 “Servicio de Sanidad de las FFAA”
(decreto 719/979 del 5 de diciembre de 1979),
volvieron a regularizarse los cargos del escalafón técnico
(AaA). Los Jefes de Servicio pasaron a ser Jefes de
Departamento Médico. El doctor Torres de la Llosa pasó
a ser el Jefe del Departamento de Dermatología, y por
Resolución del Ministerio de Defensa Nacional 55857
del 29 de abril de 1980 se equiparó al grado de Mayor.
Durante su jefatura, la dermatología hospitalaria alcanzó
su máxima jerarquía académica, integrando a la
asistencia las biopsias de piel y su estudio histológico,
sobre lo que tenía amplia experiencia. Supo transmitir
ese bagaje cientíco a sus médicos y técnicos
colaboradores, aportando su voluminosa biblioteca
especializada (hoy conservada en parte -con su nombre-
en la Biblioteca Biomédica de la Dirección Nacional de
Sanidad), implementando ateneos, cediendo su colec-
ción histológica y divulgando los conocimientos
adquiridos por su permanente actualización dentro y
fuera de su país. Generoso, propuso y fue autorizado, la
concurrencia de médicos ajenos a la institución a su
servicio buscando la especialización en dermatosi-
filografía. Transfor su Servicio en un centro de
docencia.
En 1984 describió con el profesor de Parasitología
(también dermatólogo) Ismael Conti-Díaz la Dermatitis
lineal de pantorrillas, una nueva entidad nosológica
exclusiva de las mujeres, caracterizada por lesiones
lineales pápulo-vesiculares sobre fondo eritematoso,
asentando en la pantorrilla, intensamente pruriginosas y
recidivantes, con variación estacional (verano u otoño).
Curiosamente se asociaba al viaje en el transporte
urbano de pasajeros, pero en determinadas líneas de
Montevideo, no en todas. Curaba con corticoides locales.
Esta entidad fue también observada por otros dermató-
logos. La reacción inflamatoria fue atribuída al producto
utilizado para fabricar los asientos moldeados de los
ómnibus capitalinos, las resinas componentes de la fibra
de vidrio. El borde del asiento deteriorado, desflecado
aplicado sobre la pierna desnuda de las mujeres era la
causa de la inflamación argica con forma lineal.
Retirados esos asientos por la empresa, la afección
desapareció (7).
De talla escasa, atildado, inquieto, comunicativo,
siempre sonriente, con los lentes en la mano lo
conocimos como médico en el Hospital Militar. Un rasgo
poco conocido fue su afición por la historia de la
medicina, que no llegó a profundizar por su ajetreada
vida profesional. En ocasión de un Curso organizado en
el Hospital de Clínicas por el decano de entonces, doctor
Gonzalo Lapido, en el cual me cupo la tarea de historiar la
medicina y cirugía en la Guerra Grande (1843-1851), le
tocó al doctor Torres de la Llosa organizar el mismo. Al
finalizar el ciclo, no tuvo mejor idea que ilustrarnos sobre
la personalidad del gran siólogo francés Claude
Bernard, por quien seguramente tenía admiración. Al
concluir el ciclo rifó (sic) entre los presentes una edición
de la obra de Claude Bernard “Introducción a la medicina
experimental” extraído de su biblioteca personal. Rasgo
de generosidad no exento de homenaje al gran fisiólogo
francés.
Publicación de la DNSFFAA
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Luego de 20 años de servicios continuados solicitó el
retiro que fue concedido por la Orden del Servicio de
Sanidad 5467 del 29 de julio de 1985. Se le declaró en
situación de retiro voluntario a partir del 7 de marzo de
1985.
Pero no abandonó la dermatología hospitalaria. Por
Orden del Servicio de Sanidad 5469 del 31 de julio de
1985 fue designado Médico Consultante en Dermatolo-
gía, adjunto al Departamento de Medicina del Hospital
Militar.
Por Orden de Servicio del Hospital Militar 7312 del 13
de diciembre de 1995, el Servicio de Dermatología lleva
con justicia el nombre de “Equiparado a Mayor profesor
Doctor Luis Torres de la Llosa”
III) Profesor de Enseñanza Secundaria
Incorporado a su legajo personal en el archivo de la
Dirección Nacional de Sanidad de las FFAA hemos
encontrado un curriculum bastante completo aunque
limitado al año de inscripción para la jefatura del Servicio,
de su ejercicio docente en ciencias naturales en la
Enseñanza Secundaria desde 1937.
Ayudante Adscripto de Cursos Prácticos en Zoología
(Liceo Nocturno), 1937.
Encargado de Clases Prácticas de Zoología (Cursos
Preparatorios para Medicina, Instituto Alfredo Vasquez
Acevedo, I.A.V.A), 1938.
Profesor de Historia Natural, Liceo Nº 5, 1949-63; IAVA,
1951-69.
Profesor de Zoología General y Sistetica en el
Instituto de Profesores “Artigas” (I.P.A), 1952-73.
Profesor de Metodología y Didáctica de las Ciencias
Biológicas en el I.P.A, 1954-73.
Entre 1954-56 organizó las sesiones mensuales de cine
científico en el Museo de Historia Natural de Enseñanza
Secundaria.
Integrante de la comisión formada por el Consejo de
Enseñanza Secundaria para estudio de orientación y
necesidades del Museo de Historia Natural de
Enseñanza Secundaria (I.A.V.A), 1959.
Integrante de la Comisión para estudio de la reforma del
Programa de Historia Natural del Ciclo de Enseñanza
Secundaria (Estudios Preparatorios), 1964.
Integrante de la Comisión para la redacción del programa
de y año del Plan Piloto.
Informe a la Dirección del I.P.A. sobre utilización del
Museo de Historia Natural de Enseñanza Secundaria
(I.A.V.A) para la docencia de Zooloa General y
Sistemática, 1962.
Autor de un proyecto para formación del Laboratorio de
Biología Marina en La Paloma (departamento de Rocha)
elevado a la Dirección del I.P.A el 10/10/1963.
Autor de un proyecto para la formación de un laboratorio
para profesores de Enseñanza Secundaria elevado a la
Dirección del I.P.A el 10/10/1963.
“Problemas de la enseñanza de las Ciencias Biológicas
en el segundo ciclo de los estudios secundarios,
publicado en An. Inst. Prof. Artigas, VI: 79-97, 1961.
Metodología de las Ciencias Biológicas”, en An. Inst.
Prof. Artigas, 1962
La enseñanza de las Ciencias Biológicas”, Montevideo,
Barreiro y Ramos, 1963, 96 p.
Becado por el gobierno de Francia para estudio de
“Metodología de las Ciencias Biológicas”, París, 1963.
Asistente a la “1ª Conferencia Interamericana sobre la
enseñanza biológica”, organizado por la Organización de
Estados Americanos (O.E.A), San José de Costa Rica,
1963. En esa ocasión presidió la Asamblea en la
discusión del tema Perfeccionamiento de los
profesores”.
Socio fundador y primer presidente de la Asociación de
Profesores de Ciencias Naturales.
IV) Ejercicio profesional privado como médico
dermatólogo
Central de Servicios Médicos del SMU, 1957.
Asociación Española Socorros Mutuos, 1957.
Corporación Médica Uruguaya, 1962.
Cooperativa Municipal.
Centro Médico Cooperativo.
Mayor (Eq) Dr. Luis Alberto Torres de la Llosa Beisso
REFERENCIAS
(1) Todone L. Dr. Carlos Torres de la Llosa 1885-1959.
Disponible en: http://www.enlacesuruguayos.com
/Carlos_Torres_de_la_Llosa.htm [Consulta 20/05/2017].
(2) Les fils Emil Deyrolle: Material de Laboratoire.
París, 1930. Rue du Bac. Catálogo, 820 figuras.
(4) Torres de la Llosa CA. Informaciones y catálogo
sistemático de las especies zoológicas existentes al 31
de diciembre de 1925.
Revista del Jardín Zoológico Montevideo 1926; 1:1-80.
(5) Vignale R, Amor García F. Historia de la dermatología
en el Uruguay. En: Ricardo Galimberti, Adrian M. Pierini &
Andrea B. Cervini (eds), Historia de la dermatología
latinoamericana, XXI Congr. Mundial de Dermatología,
Buenos Aires, 2007, págs. 411-426. Disponible en:
http://www.biusante.parisdescartes.fr/sfhd/pdf2008/der
m_lat_sp.pdf [Consulta 20/05/2017].
(7) Conti-Díaz IA, Torres de la Llosa LA. Dermatitis lineal
de pantorrillas. Aspectos clínicos, epidemiológicos e
histopatológicos.
Med Cutan Ibero Lat Am 1984; 12(3):251-7.
10
Publicación de la DNSFFAA
(3) De Boni JA. Antonio De Boni 1893-1971. Médico
Veterinario. Biografía.
Ses Soc Urug Hist Med Monte- video 22, 2003.
(6) Soiza Larrosa A. Hospital Central de las Fuerzas
Armadas. Centenario 1908-18 de Julio-20
08.
Montevideo, 2008, pág.201.