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Salud Militar 2017; 36(1):42-50
Periimplantitis
TEJIDOS PERIIMPLANTARIOS
Inicialmente la oseointegración fue definida con un
criterio histológico, como la conexión directa entre el
hueso y el implante sin interposición de tejidos blandos.
Posteriormente fue redefinida desde una perspectiva
clínica, como el anclaje de un implante al hueso, capaz
de satisfacer las exigencias clínicas de funcionamiento
como pilar de prótesis, transmitiendo las fuerzas
oclusales directamente sobre el tejido óseo, y
manteniéndose fijo en el mismo, de forma asintomática,
a lo largo del tiempo y en condiciones de carga funcional
(2).
En condiciones clínicas estándar se establece un sellado
tisular competente y estable en la parte del implante que
penetra en los tejidos y se extiende a la cavidad oral. Este
sellado de tejido blando comprende un epitelio de
inserción y un tejido conectivo que se adaptan al cuello
del implante. Estos tejidos proporcionan un sellado
mecánico estable con capacidad de reaccionar con
competencia inmunológica a las amenazas microbianas
del área marginal del implante.
El tejido blando que rodea los implantes dentales recibe
el nombre de mucosa periimplantaria. Las caracterís-
ticas de ésta mucosa se establecen durante el proceso
de curación de la herida que ocurre después del cierre de
colgajos mucoperiósticos tras la instalación del implante
o después de la conexión del pilar emergente; ésta
curación da como resultado el establecimiento de una
adherencia de tejido blando con el implante.
La mucosa que rodea el implante y la encía que rodea los
dientes tienen muchas características en común. Ambos
tejidos están revestidos por epitelio queratinizado; en
sitios sanos desde el punto de vista clínico se continua
con una barrera no queratinizada o epitelio de unión que
se halla frente al implante o superficie dentaria. En el
tejido conjuntivo inmediatamente lateral a estos
revestimientos epiteliales delgados se suelen observar
pequeños infiltrados de células inflamatorias, que
representan las defensas del huésped frente a las
agresiones, siendo un componente importante en el
sellado biológico (3). En 2002 se realizaron estudios
experimentales en perros Beagle (4), en donde se
obtuvieron los primeros resultados de un análisis
comparativo entre la encía que rodea los dientes y la
mucosa periimplantar, concluyendo que los epitelios de
unión y de la barrera tienen unos 2mm de longitud y
zonas de tejido conjuntivo supraalveolar, alrededor de 1-
1,5 mm de alto. Ambos epitelios están fijados por
hemidesmosomas a la superficie dental y del implante.
Las fibras de inserción principales están ancladas en el
cemento de la raíz dental, pero en los sitios con implante
las fibras discurren paralelamente al implante y no logran
fijarse al metal. La fijación de los tejidos blandos a
implantes se establece correctamente varias semanas
después de la cirugía. Los autores también observaron
que la diferencia principal entre el tejido mesenquimático
presente entorno de un diente y del sitio con los
implantes consiste en la presencia de cemento sobre la
superficie radicular. Desde el cemento se proyectan
haces de fibras colágenas dentogingivales y dento-
alveolares gruesas en dirección lateral, coronal y apical;
en cambio en el sitio con implante los haces de fibras
colágenas están incluidas en el periostio de la cresta
ósea y se proyectan en dirección paralela a la superficie
del implante. Algunas de las fibras se alinean en forma de
haces gruesos en áreas distantes del implante (4).
Otra diferencia a destacar, radica en la vascularización
de la encía, la cual es a través de los vasos sanguíneos
supraperiósticos y el plexo vascular del ligamento
periodontal. En los implantes Berglundh y colabo-
radores, observaron que el sistema vascular de la
mucosa periimplantaria de los perros, tenía un origen
exclusivo en el gran vaso sanguíneo supraperióstico (4).
ENFERMEDADES PERIIMPLANTARIAS
Enfermedad periimplantaria es un término que designa
las reacciones inflamatorias que se producen en los
tejidos que rodean un implante en función. Tras la
correcta osteointegración de un implante, la enfermedad
periimplantaria es el resultado de un mal balance entre la
carga bacteriana y la respuesta del huésped.
La enfermedad periimplantaria define dos entidades bien
diferenciadas; la mucositis que se corresponde con la
gingivitis y la periimplantitis que se corresponde con
periodontitis.