RESUMEN
Los cannabinoides de síntesis comprenden hoy una
extensa serie de compuestos obtenidos a partir de
moléculas originalmente desarrolladas para la
investigación científica del sistema endocannabinoide.
Ingresadas al mercado como drogas de diseño con
apariencias de legalidad, permanecen mal conocidos los
efectos derivados del consumo humano y su seguridad.
Su número y variedad han crecido en forma incesante
desde los primeros hallazgos en 2008, así como los
informes de toxicidades diversas e incluso desenlaces
fatales. Teniendo en cuenta que Uruguay no es ajeno a
esta situación, ya que aparecen en la consulta cada vez
más consumidores de drogas sintéticas como Spice o
MDMA y otras anfetaminas, se presenta una breve
revisión del problema. Su conocimiento resulta de
importancia para el médico general y emergencista, ante
las peligrosas consecuencias que pueden derivar de la
mayor potencia y duración de acción que poseen estas
sustancias sobre los receptores cannabinoides con
respecto a los cannabinoides naturales.
PALABRAS CLAVE: Cannabinoides; Receptores de Canna-
binoides; Agonistas de Receptores de Cannabinoides;
Cannabis sativa; Agonismo de Drogas; Sustancias
Peligrosas; Detección de Abuso de Sustan-ciass
SUMMARY
Synthetic Cannabinoids currently comprise a wide range
of compounds obtained from molecules originally
dev elo p ed for sci ent ic i n ves tig ati on o f the
endocannabinoid system. They were entered into the
market as designer drugs with the appearance of legality;
effects deriving from human consumption and their
safety remain poorly known. Their number and variety
have constantly increased since the first findings in 2008,
as well as reports on different toxicities, including fatal
outcomes. Taking into account that Uruguay is not
oblivious to this situation, since increasing numbers of
consumers of synthetic drugs such as Spice or MDMA
and other amphetamines come for consultation, it is
presented a brief review of the problem. Knowledge
becomes significant for the general practitioner and the
Emergency specialist, faced to the dangerous
consequences that might derive from the higher potency
and duration of these substances on cannabinoid
receptors compared to natural cannabinoids.
KEY WORDS: Cannabinoids; Receptors, Cannabinoid;
Cannabinoid Receptor Agonists; Cannabis sativa; Drug
Agonism; Hazardous Substances; Substance Abuse
Detection.
1.INTRODUCCIÓN
El camino de la síntesis de los principios activos de
Cannabis sativa y posteriormente, de sus derivados más
selectivos y potentes, se inicia con el anuncio de la
síntesis completa del principal alcaloide de la planta, el
D9-tetrahidrocannabinol, por Mechoulam y Gaoni, 1965
(1). Ti empo de spués e n 1990, un equipo de
investigadores americanos identifica y clona un receptor
cannabinoide que se denomina CB1 (2). Dos años más
tarde, identifican el primer ligando endógeno de los
receptores de cannabis, la anandamida. Hoy se conocen
al menos 5 ligandos de esta naturaleza (3). Finalmente,
un equipo británico descubrió un nuevo receptor
cannabinoide, periférico, el CB2 (4).
Todos los endocannabinoides identificados hasta el
momento son derivados de ácidos grasos de cadena
larga poliinsaturados, con variable selectividad para los
receptores mencionados.
ARTÍCULOS ORIGINALES
Nuevos rumbos en consumo de sustancias:
el fenómeno “Spice”
Doi: http://dx.doi.org/10.35954/SM2016.35.2.3
Dr. Alberto Galasso
a
, Lic. Janet Cáceres
b
a) Médico Internista y Toxicólogo. Prof. Asoc. de Toxicología Clínica y Forense, Fac. Medicina CLAEH. Punta del Este, Uruguay.
Ex Prof.
Adjunto de la Cátedra de Toxicología, Fac. de Medicina UDELAR.
b)
Especialista en Drogodependencias. Docente Asist. de Toxicología, Fac. Medicina CLAEH. Punta del Este, Uruguay
Recibido: Agosto 2016
Aceptado: Octubre 2016
Correspondencia: Prado y Salt Lake, Parada 16 Roosevelt 20100, Punta del Este, Maldonado. Uruguay. Tel.: (+598)42496612 - 42496613
E-mail: albertogalasso@gmail.com
Salud Militar 2016; 35(2):18-27
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Salud Militar 2016; 35(2):18-27
Nuevos rumbos en consumo de sustancias: el fenómeno “Spice”
De esta manera, quedó denido un sistema de
neurotransmisión, que se designó como sistema
endocannabinoide. A partir de entonces, la industria
farmacéutica inició el desarrollo de una larga serie de
compuestos, más de un centenar, con afinidad mediana
o elevada a los receptores cannabinoides, que se
experimentaron en diversos modelos animales, como
posibles candidatos a constituirse en medicamentos. Las
posibles indicaciones que resultarían de la estimulación
de estos receptores abarcaban efectos analgésicos,
antiinamatorios, ansiolí ticos, antidepresivos,
antieméticos y orexígenos. Se logró sintetizar un
antagonista, el rimonabant, indicado en tratamiento de la
obesidad, que apareció en el mercado hasta ser retirado
en el transcurso de un año por sus notorios efectos
secundarios en el área psiquiátrica. Como resultado del
escaso éxito obtenido por estas investigaciones,
comprobados los efectos indeseables, en particular,
sedación, psicodislepsia, trastornos mnésicos y
dependencia, se detuvo el desarrollo de nuevas
sustancias con este mecanismo de acción (5).
Paralelamente al abandono en este campo, se observa
progresivamente la aparición de un novedoso grupo de
compuestos de diseño en el mercado de las drogas de
uso recreativo: cannabinoides de síntesis (CS). Este
tráfico actualmente claramente definido, va configurando
una estela de nefastas consecuencias dada la potencia
de acción que demuestran estas drogas y la
incertidumbre reinante sobre los efectos a corto y largo
plazo.
2. MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó una búsqueda bibliográfica en base de datos
Medline, utilizando como descriptores Cannabinoides,
Agonistas de Receptores de Cannabinoides, Cannabis
sativa, Agonismo de Drogas. Se analizaron documentos
de diversos organismos internacionales dedicados al
tema de abuso de drogas, en especial European
Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, United
Nations Office on Drugs and Crime y Center for Disease
Control and Prevention, USA.
3. LOS CANNABINOIDES SINTÉTICOS
Este conjunto de compuestos se conoce desde hace
más de 50 años, pero su expansión en el mercado de
drogas de abuso es relativamente reciente, habiéndose
constituido progresivamente en un riesgo para la salud
pública. Constituyen el mayor, más diversificado y más
rápidamente creciente grupo de nuevas sustancias
psicoactivas en el mercado. Como respuesta, a
principios de 2015 alrededor de 30 pses habían
adoptado algún tipo de regulación legal para reducir su
disponibilidad.
Se definen como sustancias con estructura que les
permite ligarse a uno de los receptores cannabinoides
conocidos, CB1 o CB2. El receptor CB1 es responsable
de los efectos fisiológicos típicos y el CB2 puede mediar
efectos inmunomoduladores (6). Dado que tienen su
origen en la investigación legal de las características
moleculares y bioquímicas del sistema endoca-
nnabinoide, en el inicio no se encontraban en el campo
de las sustancias controladas y además se desconocían
sus efectos en el hombre y su seguridad. Actualmente,
estos compuestos resultan de manufactura química
iniciada en plantas de síntesis lícitas, son adquiridos en
el mercado negro, donde se realiza la disolución y la
aplicación a material vegetal de diversas especies. Se
expenden con la denominación de “inciensos vegetales”,
acompañados de un rótulo de “no aptos para consumo
humano”, con el fin de evadir los controles establecidos
para las drogas de abuso. Pero son consumidos como
alternativa o en combinación con marihuana. La
prevalencia y variedad de estos “inciensos”, así como su
diversidad química, aumenta incesantemente como
forma de escapar a los controles, manteniéndolas en una
situación legal ambigua. En los últimos años, el número
de compuestos nuevos detectados de este grupo supera
con gran desproporcn a las fenetilaminas y las
catinonas.
Figura 1. Presentación de inciensos
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Publicación de la DNSFFAA
Los CS son en general más potentes en su acción que el
D9-tetrahidrocannabinol (HU-210, por ejemplo, tiene una
potencia al menos 100 veces mayor que el THC) (7), y
sus efectos adversos a su vez son más frecuentes y
duraderos, como lo expresa la sucesión de accidentes
graves publicados, entre ellos, convulsiones, estados
mentales alterados, toxicidad cardiovascular y la lesión
renal aguda. Asimismo se han registrado ya numerosos
casos de muerte vinculados a su consumo (8).
4. EPIDEMIOLOGÍA
Los CS representan el más reciente grupo de drogas de
diseño, creados por alteraciones de la estructura
molecular de sustancias previamente conocidas, para
volcarlas al uso recreativo. La investigación luego de su
detección inicial en el mercado de sustancias, fue
identicando sucesivamente componentes de los
“Spice”. En 2009 se detectan el JWH-018 y el CP 47.497
en Alemania, luego en U.S.A. el HU-210, en Dinamarca y
Holanda el JWH-073 y en Alemania y Gran Bretaña el
JWH-398 y JWH-250 (9). Su crecimiento se expresa en
los datos de 2014 donde se señala que entre 101
sustancias psicoactivas detectadas en 2014, 30 son CS
(10). Pueden ser adquiridos sin trabas, hasta que
resultan identificados y regulados en los distintos países
(11). Se han encontrado a la venta al menos desde 2008
en Europa, como mezclas de hierbas rotuladas
“inciensos” o “aromatizadores” con las características de
las que se utilizan en meditación y aromaterapia, a veces
en forma de conos. Más recientemente también están
disponibles formas quidas para uso en cigarrillos
electrónicos (10). La manufactura química de estas
sustancias tiene lugar principalmente en China y luego
se distribuye por vías legales de transporte hasta los
productores finales de los inciensos. Estos compuestos
son primero diluidos en acetona o metanol, luego
mezclados o espolvoreados sobre las hierbas por
procedimientos industriales. Luego del secado, se
envasan en llamativos sobres de aluminio o plástico con
fantasiosas decoraciones. El envase contiene 0.4-3 g de
material vegetal. Los nombres de fantasía son muy
numerosos y expresivos: Spice Gold, Spice Silver, Spice
Diamond, K2, Zombie World, Black Mamba, Crazy
Clown, G-Force, Yucatan Fire, Skunk, Moon Rocks,
Blue Lotus, por citar algunos (Fig. 1).
La venta se efectúa habitualmente “on line” en Internet, el
gran centro de publicidad por medio de los “blogs”
especializados en drogas, cuyo crecimiento es
alarmante y en puestos de venta de tabaco o marihuana
y el precio es bajo, aproximadamente 20-30 Euros el
sobre de 3g., suficiente para unas 7 dosis. Como motivo
de la preferencia de sus consumidores se citan sus
signicativos efectos psicoactivos, el que no son
detectables por los inmunoanálisis de orina utilizados
rutinariamente para la pesquisa preliminar de
cannabinoides y su carácter legal en muchos países aún.
Como se mencionó, se utilizan como base diversas
plantas medicinales, algunas con ciertos efectos
psicoactivos; en la Tabla 1 se incluye una enumeración
de las s frecuentes. A veces se agregan otras
sustancias en variables proporciones, con fines mal
definidos, en particular cantidades importantes de alfa-
tocoferol (vitamina E) y también algunas moléculas con
efectos psicotrópicos como la oleoamida (ácido graso
con ligera actividad cannabis-símil), harmina, harmalina
y el desmetil-tramadol (12). Este último es constituyente
del “Krypton” -que incluye una planta medicinal asiática
Mitragyna speciosa-, mezcla que ha resultado ser origen
de 9 casos mortales (13). No se conoce con exactitud la
extensión del consumo, aunque la prevalencia según
datos de diversas publicaciones parece ser baja con
diferencias geográficas. Fenómeno reciente, parece sin
embargo, estar tomando rápidamente amplitud. Como
ejemplos, en USA se reportaron 2668 llamados a “Poison
Control Centres” en 2013, que pasaron a ser 7794
exposiciones en 2015 (14); la cantidad de compuestos
conocidos en Europa creció de 9 en 2009 a 134 en
diciembre de 2014. La frecuencia de brotes de casos
agrupados en USA parece ir en aumento (15).
Los consumidores son mayoritariamente adolescentes o
adultos jóvenes, a menudo de nivel social alto; también
se ha difundido bastante entre militares (16). Con
frecuencia se trata de consumidores inexperientes, pero
no es raro encontrar antecedentes de consumo regular
de cannabis, anterior o simultáneo. El consumo
habitualmente tiene lugar en solitario, en el domicilio y
por inhalación, aplicando el producto sobre tabaco y
formando cigarrillos, o en pipas (12). Teniendo en cuenta
que son sintetizados y liberados al mercado en forma
incesante nuevos compuestos, se desconoce en general
la anidad que presentan para los receptores de
cannabis, las impurezas, los contaminantes y las
cantidades del compuesto que se utilizan en cada sobre.
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5. ESTRUCTURA QUÍMICA.
Los primeros compuestos CS se identificaron con las
siglas del investigador que los descubrió o con el nombre
de la Universidad en que se sintetizaron por primera vez,
seguidos de un número. Son ejemplos característicos:
JWH (por John William Huffman, Clemson University),
AM (Alexandros Makriyannis, Northeastern University),
HU (Hebrew University), CP (Charles Pfizer), WIN
(Sterling-Winthrop, Inc.).
Designaciones más recientes buscan facilitar la
comercialización utilizando denominaciones conocidas
de los jóvenes o buscando dar idea de potencia: AKB-48,
(banda musical japonesa), 2NE1 (banda musical de
Corea del Sur), XLR-11 (el primer combustible de
cohetes espaciales en U.S.A. Finalmente, también
existen abreviaturas de largas nomenclaturas químicas,
ejemplo: APICA = (N-(1-adamantil)-1-pentil-1H-indol-3
carboxamida).
La clasificación de estos compuestos fue sugerida
inicialmente por Howlett et al. en 2002 y Thakur et al. en
2005, viéndose sujeta a modificaciones ante la aparición
de nuevas estructuras, “tercera generación”. Entre las
sustancias activas en los receptores cannabinoides es
posible hoy distinguir (6,17) los siguientes grupos:
I. Cannabinoides clásicos (dibenzopiranos).
Tienen una estructura tricíclica característica. El más
importante es el D9-tetrahidrocannabinol (THC), que
actúa como agonista parcial de receptores CB1 y CB2. El
cannabinol, agonista débil, el cannabidiol, antagonista.
También existen cannabinoides de síntesis como el HU-
210, agonista 60-100 veces más potente que el THC.
II. Cannabinoides no clásicos (ciclo-hexilfenoles).
Análogos sinticos biclicos o tricíclicos de los
cannabinoides clásicos. Incluyen el CP 47,497, agonista
con potencia 20 veces mayor que el THC para CB.
III. Aminoalquilindoles.
No relacionados con el THC, se han identicado
sucesivamente una serie de grupos, a los que se van
incorporando nuevos por manipulación de moléculas
preexistentes, a veces mediante halogenación (que
incrementa la potencia). Son los cannabinoides de
síntesis de mayor prevalencia.
Ÿ Naftoilindoles (JWH-018, JWH-073, AM-2201).
Ÿ Fenacetilindoles (JWH-250).
Ÿ Benzoilindoles (AM-2233, RCS-4).
Ÿ Naftilmetilindoles (JWH-184).
Ÿ Ciclopropoilindoles (UR-144, XLR-11).
Ÿ Adamantoilindoles (AB-001, AM-1248).
Ÿ Indol/Indazol carboxamidas (APICA, APINACA,
MAB-CHMINACA, ABDICA, ADB-FUBINACA).
Ÿ Indol/Indazol carboxilatos (PB-22).
Ÿ Quinolinil carboxilatos (QUPIC, QUCHIC, 5F-PB-22).
IV. Endocannabinoides.
Compuestos endógenos, sintetizados a partir de
precursores fosfolípidos de las membranas celulares. En
su mayoría derivados del ácido araquidónico y con
elevada afinidad por los receptores.
Althaea officinalis
Malvavisco
Canavalia maríma
Frijol de playa
Leonurus sibiricus
Cola de león
Melissa
officinalis
Cedrón
Mentha
sp.
Menta
Nelumbo nucifera
Loto azul
Nymphaea alba y N. coerulea
Loto blanco y azul
Pedicularis densiflora
Guerrero indio
Rosa canina
Rosa mosqueta
Scutellaria nana
Escutelaria
Turnera diffusa
Damiana
Thymus
vulgaris
Tomillo
Zornia lafolia y Z. diphylla
“Maconha brava
TABLA 1. Algunas plantas medicinales componentes frecuentes de
inciensos tipo “Spice”
FIGURA 2. Estructura química de un cannabinoide natural, un
endocannabinoide y algunos cannabinoides de síntesis y un aditivo,
incluidos en productos Spice según Mustata et al. (18).
Nuevos rumbos en consumo de sustancias: el fenómeno “Spice”
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Publicación de la DNSFFAA
A. JWH-018 (Spice) como molécula modelo.
B. Diferentes estructuras “núcleo”.
C. Diferentes estructuras “puente”.
D. Nuevas estructuras secundarias.
E. Combinaciones de componentes nuevos.
F. Otros compuestos.
6. EFECTOS ADVERSOS
Es poco lo que se conoce con certeza de los efectos
farmacológicos y tóxicos en el hombre de estos
compuestos. La información disponible en su mayor
parte se origina en testimonios de los propios usuarios en
foros de discusión de Internet (Erowid), y en algunos
ensayos de administración de sustancias en pequeños
números de voluntarios, pero en general l os
consumidores no conocen la composición de las
sustancias y además utilizan en paralelo cannabis (12),
lo que complica la diferenciación.
En 2009 Auwarter y cols. publican una autoexperiencia
controlada con “Spice Diamond”, que refieren de este
modo:
“Para probar la actividad farmacológica y obtener
muestras de sangre y orina positivas, se desarrolló un
autoexperimento por dos de los autores. Se fumó un
cigarrillo conteniendo 0.3 g. de Spice Diamond y se
recogieron varias muestras de sangre y orina.
Aproximadamente 10 minutos post aplicación, los
primeros efectos evidenciables ocurrieron en forma de
un considerable enrojecimiento de conjuntivas,
incremento de la frecuencia del pulso, xerostomía y
alteración del humor y la percepción. En tests
psicomotores objetivos no se detectaron anormalidades,
aunque los sujetos tenían la impresión de estar
levemente afectados. Los efectos continuaron durante
unas seis horas atenuándose. El día siguiente todavía
algunos efectos menores eran evidenciables. Estos
hallazgos son compatibles con la mayoría de los
informes disponibles en Internet y confirman la presencia
de compuestos farmacológicamente activos.” (19).
FIGURA 3. Modelos de manipulaciones estructurales que conducen a la
“tercera generación” de compuestos Spice según Iversen (17).
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En este tipo de ensayo manifestaciones observadas no
han sido muy diferentes de las que resultan del consumo
decannabis. Los efectos deseados por los consumidores
(20) son el sentimiento de empatía y bienestar, la acción
euforizante, energizante y desinhibitoria. Los efectos
luego del consumo parecen aparecer en algunos
minutos a algunas horas. La duración es de algunas
horas y de surgir complicaciones psiquiátricas, pueden
durar varios as. Los usuarios describen euforia,
impresión de bienestar, de relajación, de flotación, de
sueño despierto y aumento de la creatividad y a veces
aumento de la concentración (12). Rápidamente aparece
sensación de hinchazón de las extremidades, de
enfriamiento y parestesias. Las alteraciones de las
percepciones sensoriales no parecen ser importantes y
en lo referente a las funciones cognitivas, se afectan la
atención, la concentración, la memoria y las tareas
complejas. Los efectos euforizantes y sedantes
aparecen como menos intensos que con cannabis
(20,21,22), pero su duración es más prolongada. La
ansiedad es frecuente efecto colateral, de corta
duración. Pueden agregarse náuseas, vómitos,
taquicardia, hipertensión arterial, dolor torácico,
conjuntivas inyectadas, xerostomía, nistagmus,
elevación térmica, midriasis. Desde el punto de vista
metabólico, hipokalemia, hiperglucemia, acidosis (14).
El perfil de una sobredosis es similar al provocado por
altas dosis de THC, pero puede ser más severo; la
duración puede alcanzar a 5-6 horas con compuestos
como el CP-47.497. Los efectos neuropsíquicos (12)
comprenden euforia seguida de somnolencia, paranoia,
ilusiones, alucinaciones, ansiedad, crisis de pánico,
agitación, náuseas, vómitos, convulsiones, vértigos y
trastornos cognitivos y de la memoria a corto plazo,
habitualmente reversibles. En comparación con
cannabis, el consumo de cannabinoides de síntesis
puede generar episodios psicóticos más frecuentes y
más severos en sujetos vulnerables (23,24). En
sobredosis de cannabinoides de síntesis se han
observado 14-40% de episodios psicóticos. Hurst (25),
analiza una serie de 10 casos de psicosis precipitada por
estos compuestos; en 7 de ellos los síntomas
desaparecieron en 5-8 días, pero en 3 casos persistieron
más de 5 meses. Varias revisiones describen formas
diversas de psicosis agudas transitorias o la recaída o
agravación de una afección pre-existente. El consumo
prolongado o intensivo puede llevar a tolerancia y
dependencia, habiéndose descrito un ndrome de
abstinencia luego de 8 meses de consumo diario de
“Spice Gold” (26). El paciente desarrolló luego del día
de supresión, inquietud, “craving”, pesadillas, sudora-
ción profusa, náuseas, temblor, cefaleas acompañados
de hipertensión arterial y taquicardia.
Además de los efectos psiquiátricos pueden aparecer
manifestaciones neurológicas, temblores, ataxia,
nistagmus, midriasis, fasciculaciones, hipertonía y crisis
convulsivas tónico-clónicas (27). Se han descrito casos
de coma con convulsiones, hipertensión arterial,
bradicardia e hipoventilación con el consumo de varios
CS del grupo JWH. Se conoce un caso de Infarto agudo
de miocardio en un adolescente de 16 años sin factores
de riesgo (28).
Asimismo se conoce un caso de rabdomiolisis y una
extensa serie de casos con insuficiencia renal aguda
(XLR-11 y otros no identificados) cuya punción biópsica
renal mostró elementos de nefritis intersticial y necrosis
tubular aguda. Todos ellos con recuperación posterior a
la diálisis (29).
Finalmente, se ha publicado un caso de intoxicación
accidental en una niña de 10 meses; luego de la ingesta
de parte de un cigarrillo preparado con K2, (conteniendo
el compuesto CS, AB-PINACA detectado), desarrolló a
los 90 minutos una depresión respiratoria que requirió
intubación. La recuperación fue total en 48 horas (30).
Los CS no tienen antídoto conocido, siendo sintomático y
de sostén el tratamiento de los efectos adversos severos
e impredecibles y de la sobredosis. Doce casos de
muerte vinculados al consumo de CS habían sido
publicados hasta 2015 pero sin confirmación toxicológica
(31). Se considera probable que el uso de estos
compuestos en asociación con otras drogas precipite
estas consecuencias. Se han reportado dos casos de
suicidio concretado, ocurridos en relación con el
consumo de Spice y de AM2201 (éste con confirmación
por hallazgo de metabolitos en sangre postmortem), que
probablemente hayan sido resultado de las alteraciones
psíquicas graves provocadas por el consumo (32). Klavz
y cols. (33), reportan un intento de suicidio combinando
varias drogas psicoactivas nuevas, entre ellas 3 com-
Nuevos rumbos en consumo de sustancias: el fenómeno “Spice”
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Publicación de la DNSFFAA
puestos CS: AB-CHMINACA y AB-FUMINACA, con
medida de niveles en contenido gástrico y orina.
Behonik comunicó 4 casos mortales con hallazgo de
niveles en sangre postmortem de un derivado quinolinil
carboxilato, el 5F-PB-22 (34).
7. FA R M AC O C IN É T IC A Y D E T E C CI Ó N D E
LABORATORIO
Los perfiles farmacocinéticos de los CS todavía son poco
conocidos. Las enzimas hepáticas CYP450, los
metabolizan extensamente. Se conocen con cierto
detalle los caminos metabólicos de JWH-015 y JWH-
018; este último cuenta con más de 20 metabolitos
(algunos activos), que se eliminan en la orina conjugados
con ácido glucurónico (Fig.4) (35). No se detecta droga
original en la orina y son escasos los datos sobre tiempo
de detección en las distintas muestras (36,37); para K2
se ha verificado un nivel en sangre menor de 1 ng/ml en 2
horas, una orina positiva para metabolitos hidroxilados
en 1 hora.
Los cannabinoides sintéticos no son detectados por los
métodos de inmunoanálisis de pesquisa habitual en
orina. El desarrollo de técnicas útiles para identificar a
los CS es un campo en permanente movilidad, ya que
para evitar la detección, los fabricantes modifican
constantemente la estructura de los cannabinoides
usados en los inciensos. Cada nuevo compuesto
requiere un largo proceso de obtención de estándares y
de puesta a punto de técnicas y estudio de metabolitos.
El mejor método de confirmación continúa siendo la
espectrometría de masas (GC-MS o LC-MS/MS),
equipamientos que no están al alcance de los
laboratorios hospitalarios comunes (38,39,40,41,42,43).
Recientemente se han introducido pruebas rápidas en
orina y saliva para los compuestos contenidos en Spice y
K2, en particular, JWH-018, JWH-073, JWH-200, CP
47.497 y CP 47.497 C8 homólogo, con un nivel de corte
de 30 ng/ml y un período de detección de 1 a 3 días.
8. CONCLUSIÓN
Existe una preocupación internacional ante la aparición
de notificaciones por parte de un número creciente de
países, de una mayor variedad de nuevas sustancias
psicoactivas. Este hecho puede dificultar gravemente la
labor de control legal y de prestación de atención
sanitaria (44). En 2014, el 39% de los nuevos
compuestos reportados fueron los cannabinoides
sintéticos, siendo seguidos por las fenetilaminas (18%) y
las catinonas sintéticas (15%). De manera que el uso de
la marihuana sintética, CS, se ha convertido en tema
destacado de los medios de comunicación en el mundo.
Un comunicado de prensa habla de “un constante juego
del gato y el ratón; cuando se veta un tipo de compuesto,
crean otros a los que no alcanza la prohibición, fenómeno
que ocurre más con los cannabinoides sintéticos que con
cualquier droga”. De este modo, durante los últimos
años, los reportes de hospitalizaciones, sobredosis e
incluso muertes a causa de este consumo han aparecido
en encabezados prominentes en diversos medios.
La droga, que puede fumarse, inhalarse o ingerirse, ha
sido comercializada sistemáticamente como un sustituto
seguro y legal de la marihuana. Pero uno de los aspectos
más impactantes de esta situación, es que nunca se
sabe con certeza cuál es el compuesto que se ha
utilizado en un determinado envase del “incienso” y que
la seguridad no es tal, ante las reacciones diferentes e
imprevisibles que se ha comprobado que experimentan
los usuarios con el consumo de estos tóxicos. Todos ellos
tienen efectos más potentes sobre los receptores de
cannabis que los alcaloides naturales.
En general, la evolución de los pacientes con efectos
adversos es favorable, pero el médico que atiende
emergencias debe conocer estos compuestos. Por una
parte, una minoría de los casos puede tener complica-
ciones severas, cardiovasculares, cerebrovasculares,
neurológicas, psiquiátricas y renales. Por otra, la
observación de estos cuadros clínicos con una prueba
rápida de drogas negativa, puede llevar a un diagnóstico
erróneo.
Figura 4. Metabolismo del JWH-018
25
Salud Militar 2016; 35(2):18-27
9. BIBLIOGRAFÍA
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