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Salud Militar 2016; 35(1):5-8
Coronel (H) Dr. Alberto Mañé Algorta
Mañé puso entonces a punto el tratamiento quirúrgico de
la tuberculosis pulmonar y realizó las primeras
intervenciones de cirugía torácica en nuestro medio,
siendo el creador de este importante y fecundo campo
quirúrgico en el Uruguay y Sudamérica. Debe hacerse
particular mención de sus estudios junto con Morelli
sobre las indicaciones, técnica de realización y
resultados del neumotórax artificial, una variante técnica
de colapsoterapia creada por Carlo Forlanini (1847-
1918) en Italia, primer intento de resultados positivos en
el tratamiento de la tuberculosis pulmonar. Fruto de esta
actividad terapéutica de enorme beneficio para los
enfermos, fue la obra publicada por Morelli con su
constante colaboración quirúrgica: “Neumotórax artificial
y otras intervenciones en la tuberculosis pulmonar.
Estudio crítico y clínico” (Montevideo, Imprenta Nacional,
1918).
Morelli y Mañé intervinieron en el tratamiento de la
tuberculosis de la hija del presidente de la República,
José Batlle y Ordóñez, Ana Amalia. Ha sido divulgado en
varias publicaciones, pero lo que sigue fue relatado por el
hijo del cirujano Mañé (“Enfermedad y muerte de Ana
Amalia Batlle Pacheco”, en Fernando Mañé Garzón y
Ricardo Pou Ferrari, “Juan B. Morelli”, Montevideo,
Impresora El Toboso, 2004, p.121-134). En abril de 1912,
enfermó Ana Amalia, la hija del Presidente Batlle, con
síntomas de una afección pulmonar cronificada de
carácter tuberculoso. Ricaldoni, médico tratante la derivó
a Morelli, conocido opositor político a Batlle. Morelli
reclamó una autorización escrita del médico tratante,
pero además que el propio Batlle se lo pidiera. Hubo un
encuentro Batlle-Morelli y en pocas palabras: “Vengo en
busca del médico”, dijo Batlle. “El médico y el hombre
están a sus órdenes”, respondió Morelli. La hija de Batlle
y Ordóñez, fue trasladada a la estancia Arazatí, a orillas
del Río de la Plata, en el departamento de San José.
Morelli fue acompañado por el cirujano Alberto Mañé
quien le realizó el tratamiento de colapsoterapia desde el
29 de noviembre hasta el 16 de enero de 1912. La
enferma murió en Montevideo, en la quinta paterna de
Piedras Blancas el 24 de enero de 1913.
Prosiguiendo luego los progresos del tratamiento
quirúrgico de la tuberculosis realizó las nuevas técnicas
creadas y desarrolladas principalmente en Alemania por
Ernest Sauerbrüch y su escuela, adquiriendo desde su
servicio del Hospital Militar Central y de los servicios de la
Asistencia Pública Nacional amplia experiencia en la
toracoplastia, apicolisis y frenicectomía. Realizó también
un completo y documentado estudio epidemiológico
sobre la incidencia de la tuberculosis pulmonar en el
ejército, con amplia repercusión sobre la prevención y
detección precoz de dicha enfermedad. Por la
experiencia adquirida fue designado por el Poder
Ejecutivo y por la Facultad de Medicina delegado del
Uruguay al Primer Congreso Panamericano de la
Tuberculosis realizado en Córdoba en 1927, donde
presentó los primeros aportes sudamericanos en la
cirugía de tórax (toracoplastias, apicolisis y frenicec-
tomías), publicados posteriormente en las actas de dicho
Congreso (Córdoba, 1928). Ejerció como cirujano de la
Asistencia Pública Nacional vinculado también al
tratamiento quirúrgico de la tuberculosis pulmonar. En
varias ocasiones fue designado por la Alta Corte de
Justicia (hoy Suprema Corte) su delegado en relación a
problemas de índole médica o social.
Fue condecorado por Pío XI con la orden de San
Gregorio Magno en 1928.
En el curso de su larga actuación quirúrgica en sus
aspectos asistencial, docentes y de investigación
introdujo y perfeccionó muchas técnicas de cirugía
general, en particular en lo referente a la anestesia local.
Afecto políticamente al Partido Colorado militó en el
grupo que dirigía el Dr. Julio María Sosa (“el Sosismo”),
fracción opuesta al “batllismo” siendo electo Represen-
tante Nacional en las legislaturas 1919-1923 y 1927-
1931. Fallecido Julio María Sosa, quedó al frente de esta
fracción del Partido Colorado. Integrante y promotor del
Comité Nacional a la candidatura del Dr. Gabriel Terra a
la presidencia de la República, tuvo activa participación
en los movimientos políticos que culminaron con su
ascensión a la primera magistratura el 1º de marzo de
1931. Integró su primer gabinete desde esa fecha como
ministro de Guerra y Marina, realizando una intensa labor
en pro del fomento de las Fuerzas Armadas de la nación.
Tal vez el nombramiento, tan sorprendente para un
médico en esa cartera, hubo de estar vinculado a la
anécdota que relatara su hijo: “el 1º de marzo de 1931, en
el acto de toma de posesión el electo presidente Gabriel
Terra le dijo <Alberto, usted tiene que ser ministro de
Guerra y Marina porque le auscultó el corazón a todos los
generales>” (“Crónicas Migrantes”, blog de Armando
Olveira, en: http://armandolveira.blogspot.com.uy/2008/
02/observa-escucha-palpa.html: consultado 12/07/16).