
siendo una forma fácil de mantener en cultivo. Por otro
lado, la forma tripomastigote es una célula fusiforme
infectiva y se encuentra en el torrente sanguíneo
del mamífero, paciente, y en la ampolla rectal del
vector. Finalmente la forma amastigote es una célula
dentro de la célula del mamífero donde se multiplica,
de la célula hospedera, liberándose tripomastigotes
hacia el torrente sanguíneo los que nuevamente
invaden cualquier célula nucleada del huésped (5,6).
LA ENFERMEDAD
La infección por el protozoario T. cruzi puede darse
por diferentes vías. La más frecuente es la infección
vectorial, por la contaminación con las heces ricas en
tripomastigotes que el insecto deposita sobre la piel
del mamífero inmediatamente luego de la picadura (7).
No menos relevantes han sido las descripciones de
por el consumo de alimentos contaminados con
insectos vectores o sus heces, por la manipulación
que contienen al parásito (8).
La enfermedad comienza usualmente como una
crónico que causa, en aproximadamente la cuarta
parte de los pacientes, daños en el sistema nervioso
autónomo del corazón y del intestino.
La enfermedad tiene altos índices de morbilidad para
el enfermo crónico y han sido descritos casos de
muerte súbita o infección aguda intensa en países
como Colombia y Venezuela. Aunque esta distribución
1939, fue descrito el primer caso de infección aguda y
muerte por el Dr. Tálice (9).
ENFERMEDAD DE CHAGAS EN EL MUNDO
Se estima que aproximadamente 8 millones de
personas se encuentran infectadas en Latinoamérica y
que cerca de 64 millones de personas están en riesgo
de contraer la enfermedad en los 21 países donde la
enfermedad es endémica (10). Adicionalmente, con los
movimientos migratorios la enfermedad ha comenzado
del Norte, Europa, Asia y Australia (11-13).
En el Uruguay la primera descripción data de 1939 y
Tálice (14). Desde dicho hallazgo hasta la actualidad
los esfuerzos sanitarios para controlar la endemia han
insecto vector domiciliar (Triatoma infestans) (15). Con
estos esfuerzos, la prevalencia de seropositividad ha
disminuido en forma importante (16,17) y la descripción
de nuevos casos es casi nula.
Unos de los programas más exitosos contra la
enfermedad de Chagas ha sido el llevado a cabo
por la Organización Panamericana de la Salud y se
Triatoma infestans (18). Así, en los países de la región,
Chile, Argentina, Brasil y Uruguay, se consiguió una
erradicación total o próxima a la totalidad. Sin embargo,
aún se encuentran presentes otros vectores en la región
(Paraguay, Bolivia y Perú).
ESTRATEGIAS TERAPÉUTICAS EN EL TRATA-
MIENTO ETIOLÓGICO DE LA ENFERMEDAD DE
CHAGAS
Ha habido importantes esfuerzos en el desarrollo de
vacunas para la enfermedad de Chagas. Sin embargo,
con el escenario actual de la enfermedad en el continente
Americano, o sea con programas de control vectorial-
transfusional exitosos o en vías de serlo, ha sido
cuestionado el desarrollo de una vacuna y se ha planteado
si no resulta más conveniente invertir esfuerzos en el
desarrollo de agentes inmunoterapéuticos para animales
domésticos o peri-domésticos, que son los potenciales
reservorios del protozoario (19). Mientras que por otro
lado, se plantea que vacunas inmunoterapéuticas
de la enfermedad en pacientes crónicos (20). En este
atenuados provenientes de cultivos de la forma
epimastigote, con cultivos con parásitos muertos de la
forma tripomastigote, con fracciones subcelulares y con
de T. cruzi u otros tripanosomátidos (21). Recientemente
se han estudiado vacunas de ADN, el uso de ciertos
Investigación traslacional en el tratamiento etiológico de la enfermedad de Chagas
Salud Militar 2014;33(1):24-31 25