
Salud Militar Vol. 32 Nº 1 Año 2013 29
Prevalencia de seropositividad para Tripanosoma cruzi en
donantes de sangre del HCFFAA, período 2005-2012. Uruguay
de la Salud del año 2006, habrían 7 a 8 millones de
infectados, 21 países endémicos y aproximadamente 64
millones de personas con bajo riesgo de contraerla (4).
Constituye la cuarta causa de morbilidad entre las
enfermedades infecciosas de América Latina y es
la tercera causa de morbilidad entre las 8 principales
enfermedades infecciosas tropicales (5).
Sus reservorios, son mamíferos domésticos (canis
familiaris, felis domesticus), sinantrópicos (comadreja)
y silvestres (tatú, mulita, zorrillo, zorro gris) siendo el
hombre el principal reservorio doméstico.
Actualmente se ha comunicado la interrupción de la
transmisión vectorial de Tripanosoma cruzi por las
principales especies de triatomineos vectores en
Uruguay, Chile, Brasil y cinco provincias de Argentina
(Rio Negro, Neuquén, La Pampa, Jujuy y Entre Ríos).
En el bienio 2008-2009 también alcanzaron esta meta
Guatemala, Paraguay, Honduras, El Salvador (para
Rhodnius prolixus), dos estados de México (Chiapas y
Oaxaca para Rhodnius prolixus) y dos departamentos
de Perú (Tacna y Moquegua).
Los principales mecanismos de transmisión descriptos
para esta enfermedad son vectorial, transfusional,
transplacentaria. Menos frecuentemente se describen
como mecanismos de transmisión las vías orodigestiva,
accidental y por transplante de órganos.
La frecuencia comunicada para cada una de ellas en
nuestro país es: vectorial 80% (solo en área endémica),
transfusional (16%), transplacentaria (3%) y otras vías
1% (5).
Para el bienio 2008-2009, a los 14 países que contaban
con tamizaje universal de Chagas en bancos de sangre,
se han sumado Chile, Panamá, Perú, Guyana, estando
México y Surinam en procesos de implementación.
En los países de la región, la transfusión de sangre
constituye en algunos la primera y en otros la segunda
vía de transmisión más importante del Tripanosoma
cruzi (6,7).
En un trabajo realizado en la ciudad de Buenos
Aires sobre un total de 20.860 donantes voluntarios
utilizando la técnica de hemoaglutinación indirecta
(HAI) y enzimoinmunoensayo (EIE) la prevalencia de
marcadores anti-T. cruzi, fue de 2.76% (576 muestras).
Finalmente de todas las muestras estudiadas, el 1.87%
fueron conrmadas positivas (7).
En países no endémicos el riesgo de la tripanosomiasis
transfusional varia junto con los movimientos poblacio-
nales (migraciones) provenientes de países endémicos.
Esto hace detectar prevalencias diversas a saber:
• 1,13% de positividad en hospitales de Madrid 2005-
2006
• 1,08% de positividad en centros de salud de
Andalucía 2007 (1)
• 1,21 % en donantes de países del Cono Sur
• 2,47 % en donantes de la República Argentina
• 8 % en donantes de la República de Bolivia
• 0,60 % en donantes de la República de Chile
Según Datos comunicados por OPS en el año 2005 la
prevalencia en Uruguay de enfermedad de Chagas en
bancos de sangre fue de 0,47% (2) y según el Informe
de Actividad de Servicios de Hemoterapia de Uruguay
para el año 2012 fue de 0,3 % (8).
Métodos diagnósticos
Desde que se identicó la posibilidad de transmisión del
T. cruzi por la sangre y sus derivados, se han utilizado
diferentes métodos diagnósticos.
En 1980 se asistió a un fuerte desarrollo de las técnicas
serológicas, sustituyendo a la jación de complemento
(FC). Primero fue la hemaglutinación indirecta, seguida
por la inmunouorescencia indirecta y nalmente el test
inmunoenzimático de ELISA siendo éste incorporado a
la rutina de los bancos de sangre.
Junto con la obligatoriedad de proceder al tamizaje para
HIV y hepatitis B, se reconoció la necesidad de incluir
entre otros marcadores el tamizaje para Chagas y sílis
en los países de la región.
La nalidad de las técnicas de screening en los bancos
de sangre es identicar y excluir a los portadores
crónicos asintomáticos que mantienen la posibilidad de
transmisión sanguínea.