
Prolapso rectal completo procedimiento de Delorme
Estado de relajación y atonía de la musculatura
del suelo de la pelvis y del canal anal
La mayoría de los casos de prolapso completo
muestran una notable debilidad y atonía de los
esfínteres anales y de los músculos elevadores
del ano. Ha sido siempre objeto de discusión el
hecho de si esto es causa o efecto del prolapso.
El papel de la acidez de la musculatura del sue-
lo de la pelvis y de los esfínteres en la génesis
del prolapso está demostrado por excelencia en
los enfermos con lesiones de la cola de caballo
con la consecuente parálisis de éstos músculos.
Sin embargo en el prolapso rectal promedio, no
existe ninguna alteración neurológica, clínicamen-
te evidente, que pueda explicar el estado de la
musculatura del canal anal y del suelo de la pelvis.
Mediante estudios electro miográcos Porter (13)
demostró que los músculos se comportan de ma-
nera distinta en los casos de prolapso completo si
se los compara con individuos normales. Encontró
que la supresión reeja de la actividad de reposo
de los músculos esfínter externo y elevadores del
ano que ocurre normalmente con la distensión del
recto con las heces inmediatamente y después de
la defecación, es más profunda y prolongada en
los casos de prolapso rectal completo.
De esta apreciación puede desprenderse que
algún trastorno del mecanismo esnteriano, rela-
cionado con la defecación, sea el factor etiológico
primario, al que son secundarios la acidez de los
músculos, el desarrollo de un fondo de saco de
Douglas profundo y la movilidad aumentada del
recto, con la formación nal de un prolapso rectal
completo (14).
Por otro lado, la invaginación del recto que Brodén
y Snellman observaron por cine radiografía, como
fase inicial en el desarrollo del prolapso rectal em-
pieza muy por arriba del suelo de la pelvis, lo que
daría a entender que la acidez de la musculatura
pélvica no podría ser un factor primario en la etio-
logía de este proceso (9,10).
Por medio de una técnica cine radiográca es-
pecial con material radiopaco en el recto y colon
distal, en el intestino delgado situado en el fondo
de saco de Douglas, en la vagina y en la vejiga,
Brodén y Snellman analizaron los movimientos
viscerales que se originaron cuando los enfermos
con prolapso rectal completo hicieron esfuerzos
de defecación y provocaron el prolapso. Encon-
traron que en la fase inicial la génesis del prolap-
so es una invaginación del recto con su punto de
arranque situado, generalmente, a unos 6 - 8 cm
del borde anal y afectando al intestino, no pre-
cisamente por delante, sino que circunferencial-
mente. El vértice desciende hacia la parte inferior
del recto y a través del ano al exterior. Cuando
el prolapso ha descendido completamente puede
demostrarse, a menudo, que contiene fondo de
saco de Douglas con asas de intestino delgado
proyectándose a través del ano, pero en los es-
tadíos precoces del descenso del prolapso no se
puede discernir la presencia de intestino delgado
en el fondo de saco, a veces ni siquiera después
de haber atravesado el oricio anal.
Estos estudios cine radiográcos parecen refutar
de una manera concluyente la idea de que la her-
nia del fondo de saco de Douglas en la luz rectal
sea el proceso primario en la formación del pro-
lapso completo. Contrariamente el factor primario
pareciera ser la invaginación del recto.
Devadhar basa su objeción en el hecho de que
contrariamente a lo planteado por Moschcowitz
la pared anterior de un prolapso completo no es
más larga que la posterior, y la luz del intestino
no ocupa una posición posterior, sino central. Al
igual que Brodén y Snellman, Devadhar cree que
el prolapso del recto es una invaginación simétri-
ca del intestino (10).
Falta de jación normal del recto a su lecho
Ripstein (12) sostiene que una movilidad anormal
del recto en su lecho es un factor causal del pro-
lapso, pero no parece improbable que esta mo-
vilidad incrementada sea más bien consecuencia
que causa del prolapso recurrente.
4
Salud Mil 2022; 41(1):e503. https://doi.org/10.35954/SM2022.41.1.7.e503