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Un nuevo camino a transitar
Editorial
Desde el primer número de la “Revista del Servicio de Sanidad de las Fuerzas Armadas”, hasta la actual publicación
“Salud Militar”, han transcurrido 60 años. Sus principios no han cambiado desde aquél lejano Editorial de 1951, primera
época de la publicación, donde se informaba que la Sanidad había sido honrada con la designación de Montevideo
como sede del “XIV Congreso Internacional de Medicina y Farmacia Militares” y así bajo la dirección del Dr. Guillermo
Rodríguez Guerrero acompañado de un destacado Comité de Redacción se daba fe de que “…no han de escatimar
esfuerzos en ideas y trabajos a n de conseguir un brillante éxito en la realización de este importante certamen”.
Los tiempos han cambiado y también quienes llevan adelante esta diferente forma de desafío. Tiempos difíciles,
pero que no alcanzan más que a introducir breves intervalos en el impulso de una actividad que es sentida como un
importante elemento de identidad a nivel de la Sanidad Militar.
Esta Dirección retoma con ahínco el papel relevante que tiene nuestra publicación cientíca como expresión del
quehacer médico de la Institución. Es así que nos comprometemos a apoyar la continuación de tan preciada labor en sus
nuevos responsables. Valorando la posibilidad de contar con un medio de difusión e intercambio de los conocimientos
necesarios para avanzar en la práctica sanitaria, aprovechando la oportunidad para rearmar la importancia de la
producción cientíca en la Institución.
La existencia de profesionales de alta calicación técnica y cientíca, prestando servicios en nuestra Dirección Nacional
de Sanidad y Hospital Central de las FF.AA. es lo que hoy nos convoca, buscando contribuir signicativamente, a
través de la Revista “Salud Militar”, en la búsqueda de evidencias y producción de conocimientos cientícos. Así se
reeja en el contenido de este número, donde se incluyen algunos trabajos que son directa expresión de la actividad
de investigación a nivel de la Institución y que han recibido distinciones por su calidad.
Aspiramos a que esta publicación sea intérprete auténtico del interés de los lectores, quienes, por otra parte, serán los
árbitros apropiados de lo acertado de la tarea con la que se recomienza a despejar el camino.
Los invitamos a acompañarnos y a hacernos llegar las sugerencias que ustedes consideren.
“El bien que muere nos deja en la mano una semilla de renovación.”
José E. Rodó