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entre los militares de los distintos países, algunos datos
disponibles sitúan esa prevalencia entre el 80% de los
militares en Zimbabwe, entre el 40 a 60% en Angola y
30% en Tanzania (1).
La conformación de los contingentes de militares para la
participación en Operaciones de Mantenimiento de Paz
determina que diferentes países, con tasas de infección
por VIH distintas, se desplieguen en un área que pre-
senta alteraciones sociales por el conicto, población
desplazada y con los servicios de salud afectados por
los disturbios con tasas de infección por VIH muy im-
portantes.
Esto puede llevar a un aumento de los casos entre los
militares o en el territorio donde se desarrolla la misión
por contacto con la población civil, existen pocas evi-
dencias al respecto, en un estudio se ha encontrado que
el 45% del personal naval desplegado en Camboya, por
5 meses, mantuvieron relaciones con profesionales del
sexo locales (2,3).
El país cuenta con una larga historia de participación en
misiones de paz establecidas por la ONU, desde 1991
ha participado en misiones de paz en Camboya, Mo-
zambique, Angola, Congo y Haití. Todos estos países
presentan epidemias de VIH extendidas con prevalen-
cias en la población general muy superior al 1%.
La infección por VIH en Uruguay comenzó en 1988 (4),
caracterizándose por ser una epidemia concentrada
con una prevalencia en la población general de 0.45%,
y altas prevalencias en los grupos de riesgo, personas
privadas de libertad (5,5%), hombres que tienen sexo
con hombres (9%) y trabajadores sexuales (19,3%) (5)
La infección es a predominio masculino, pero los casos
en el sexo femenino se encuentran en aumento, la in-
fección es fundamentalmente por transmisión sexual. La
transmisión vertical se encuentra controlada en el país,
se han dictado todas las normas necesarias para asegu-
rar que los bancos de sangre estén en las condiciones
establecidas por la Organización Mundial de la Salud,
las madres son estudiadas durante el embarazo a los
efectos de prevenir la infección por VIH en el recién na-
cido, existe a nivel del país una gran disponibilidad de
retrovirales para los pacientes en tratamiento.
La prevalencia de la infección por VIH entre los militares
uruguayos es a predominio en el hombre con una me-
dia de edad de 34 años de edad.
A nivel de la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuer-
zas Armadas (DNSFFAA) se han establecido las indi-
caciones para la realización de la prueba diagnóstica,
previa información y asesoría, las mismas están en
concordancia con las normas nacionales y con las di-
rectivas emanadas de los programas de vigilancia epi-
demiológica y de prevención del VIH de la DNSFFAA, se
vigila en forma activa en coordinación con el laboratorio
clínico y el banco de sangre, dentro de este programa se
halla instrumentada la vigilancia en torno a las misiones
de paz.
La integración y participación de militares en misiones
de paz de la ONU, ha determinado del punto de vista
epidemiológico el enfrentamiento de dos realidades epi-
demiológicas diferentes con respecto a la infección por
VIH, pues se despliegan militares uruguayos con baja
prevalencia de infección por VIH en zonas con alta pre-
valencia de la infección en la población general. Todo
efectivo que integra una misión de paz está informado
de los controles clínicos y paraclínicos a los que se le
someterá tanto como aspirante como al regreso de la
misma.
Está establecida la realización del test de Elisa al as-
pirar integrar una misión, la indicación está basada en
la necesidad de administrar vacunas a gérmenes vivos
durante la preparación, así como el criterio de preservar
la salud y no exponer a un efectivo posiblemente VIH
a factores de riesgos físicos, biológicos y psicológicos
durante la misión, que podrían modicar el curso de la
infección.
Se realizan actividades educativas a cargo de Educa-
dores para la Salud, donde se trabaja con contenidos
relacionados a los riesgos de las áreas de misión, pre-
vención de VIH, malaria, otras infecciones de transmi-
sión sexual (ITS), dengue y esquistosomiasis, así como
el correcto uso del preservativo.
Al regreso se instrumenta un programa preventivo basa-
do en el concepto de que el militar no se convierta en un
riesgo para la salud de su familia y/o comunidad.
Dado lo expuesto se plantea este estudio para conocer
la prevalencia de VIH en los efectivos que participaron
en misiones y los que no participaron en misiones de
Paz.
Publicación de la DNSFFAA