
Salud Militar Vol. 31 Nº 1 Año 2012 7
y visión de Ramón Guerra en la introducción de la tecnología de
punta a nuestro medio, con un colaborador, Sarandi Bidegain, que
llevaba ideas y tecnología a la práctica corriente, inolvidable por su
generosidad y entrega.
El microscopio de la patóloga, la Dra. Renée Habib, que revolucionó
la taxonomía internacional de la anatomía patología renal moderna,
no era diferente del nuestro.
Mas allá de lo que aprendí de la nefrología pediátrica en Servicio de
Pierre Royer, fui testigo y alumno del desarrollo de un modelo de
generación de conocimiento, de la motivación por la investigación y
la innovación, del valor del “full time” geográco y de la dinámica y
organización del trabajo en equipo.
La estadía en Paris tuvo enseñanzas no vinculadas con el objetivo
principal, la nefrología pediátrica.
Ratiqué que las limitaciones de los recursos materiales, no son un
impedimento para el desarrollo de la medicina de alta calidad, tanto
en la asistencia como en la investigación médica.
El determinante de nuestro destino cientíco y personal, son los
proyectos, nuestra organización, la atmósfera y actitud proclive a
la innovación y creatividad, la integración de equipos con nuevos
protagonistas y los tradicionales con funciones que han cambiado
en importancia e impacto. El equipo de salud, vive un cambio
dramático, en la integración de equipos. Ingenieros, informáticos,
estadígrafos, especialistas en logística, son los nuevos “inmigrantes”
al equipo. Simultáneamente se ha redimensionado la importancia
de la telefonista y de los receptores de consultas telefónicas, la
secretaría, el cadete que traslada al domicilio del paciente los
insumos de diálisis.
En su concepción el Fondo Nacional de Recursos (FNR), es un
ejemplo democratizador, creativo e innovador, condicionando el
acceso universal y equitativo a la medicina altamente especializada,
compleja en tecnología y recursos humanos. El FNR estimuló
e impulsó no solo asistencia de alta calidad sino permitió la
investigación, respetada y admirada internacionalmente. El Fondo
es un precursor del Plan Ceibal de la medicina, llevar a la realidad lo
aparentemente imposible.
Otra sorpresa me deparaba el servicio, una tarde plomiza y gris
de intensa nevada, escenario acorde con mi estado de ánimo, la
secretaria me anunció, “el Prof. Royer lo espera para una entrevista
personal!” Así comenzó: “Dos noticias Monsieur Grünberg. Una
buena, su francés ya se entiende o mejor dicho se intuye lo que
quiere decir. La otra no tan buena. Tiene que aprender inglés. La
ciencia en cualquier idioma es un aporte de valor universal. Pero,
para participar en el mundo cientíco y tecnológico, el inglés es una
herramienta básica”.
El acto médico, la consulta médica, las enfermedades agudas, las
crónicas para las cuales teníamos mínimos recursos, (la cortisona
se anunciaba como una novedad para el futuro), era para lo que
habíamos estudiado. El progreso cientíco tecnológico, generó una
nueva medicina, nuevos pacientes, inéditos, cuyas vidas dependen
en el largo plazo de tecnologías complejas, de las destrezas del
equipo de salud en la aplicación práctica de conocimientos.
La diálisis crónica es un arquetipo, de la nueva medicina, una
oportunidad de vida para aquellos que estaban condenados a
acompañar con la suya la muerte renal.
Introdujimos al Uruguay la diálisis peritoneal crónica pediátrica en la
década de 1980. Pocos años después nos asociamos con colegas
de adultos, los Drs. Nelson Caporale y Daniel Pérez, creando
el primer servicio en el país de diálisis peritoneal ambulatoria
crónica, integral, de niños y adultos. En estas casi tres décadas de
convivencia aprendimos mucho recíprocamente.
La diálisis peritoneal crónica es una alternativa especialmente
importante a los niños, cuyas venas y arterias “nitas” y frágiles, de
difícil acceso, son un capital de vital importancia fácilmente agotable,
que limita la eciencia de hemodiálisis como recurso de sustitución
de la función.
En el año 1983, un niño en sus primeros meses de vida,“el Beto”,
fue nuestro primer paciente. Sus padres que nos honran con su
presencia en este evento, nos enseñaron mucho. Aprendimos
de ellos, su destreza para el manejo de la diálisis domiciliaria, de
su resiliencia ante la adversidad y la importancia decisiva de la
armonía de la dinámica familiar. Su casa, fue el primer ámbito de
diálisis peritoneal continua domiciliaria ambulatoria en el Uruguay.
En esta nueva medicina, el hogar, aún en pequeños y lejanos
poblados rurales, se adapta para incorporar aparatos de diálisis con
electrónica sosticada, que la manejan los familiares, el paciente o
sus familiares.
El cuidado en el largo plazo es imprevisible en duración y
requerimientos, para afrontar la nueva epidemiología y demografía,
la longevidad y la enfermedad crónica. El proceso del cuidado
continuo y prolongado, involucra altos riesgos de fatiga, el “burnout”,
ocasionalmente la depresión de los cuidadores. Las personas
involucradas en el cuidado, se confrontan con dilemas morales
y prácticos secundarios, a incompatibilidades entre el tiempo y
energía que le insume el cuidado, con las necesidades de satisfacer
Tte.Cnel.(M) (R) JOSE GRUNBERG