
Salud Militar Vol. 31 Nº 1 Año 2012 21
Miasis Oral
CASOS CLÍNICOS
May (O) Marisa Raffo Lirios a, Cap (O) (R). Richard Torresb.
a) Jefa del Servicio de Cirugía BMF del HCFFAA
b) Ex integrante Servicio de Cirugía BMF del HCFFAA.
Resumen
El término miasis, es utilizado para denir la infección por larvas o pupas de moscas de los tejidos en humanos y animales. La
miasis oral es una condición rara que suele asociarse a bolsas periodontales, alvéolos postextracción, heridas abiertas en gene-
ral. El diagnóstico se basa en el cuadro clínico. El tratamiento de esta patología consiste en la remoción total de las larvas y la
administración de quimioterápicos. Se presenta un caso de miasis en un paciente con parálisis cerebral severa.
Palabras claves: MIASIS
LARVA
PARÁLISIS CEREBRAL
INTRODUCCIÓN
La miasis (del griego myia, mosca) es la infestación del
tejido vivo o necrótico de humanos y otros vertebrados, por
larvas de moscas dípteras (1). Hay más de 80 especies
de dípteros, siendo las más comunes Sarcophaga,
Calliphora, Lucilia, Gasterophilus, Dermatobia hominis,
Cochliomya hominivorax, Anchimerongia, Chrisonja,
Megaselia, Oestrus bovis. De éstas la más frecuente y
considerada endémica en Sudamérica es la Dermatobia
hominis. La mosca pone aproximadamente 500 huevos,
los cuales completan su ciclo en dos semanas. Las
larvas obtienen los nutrientes de los tejidos, inltran
los mismos, cavan túneles, separan el mucoperiostio
del hueso, pudiendo producir severa destrucción de los
tejidos. En cuanto a la clasicación de las miasis, ésta se
puede realizar teniendo en cuenta la relación parásito-
hospedero o la topografía de la misma. En el primer caso
puede ser especíca u obligatoria (la larva se desarrolla
en tejidos vivos), semiespecíca o facultativa (la larva se
desarrolla en materia orgánica muerta) o accidental (las
larvas son ingeridas). De acuerdo a la localización la
miasis puede ser cutánea o mucosa, cavitaria, intestinal,
generalizada (2).
Las larvas se clasican como primarias o biófagas
cuando se alimentan de tejidos vivos y en secundarias
o necroófagas cuando se alimentan de tejidos
necróticos. Éstas últimas son las más comunes en el
humano (3). Aunque es un fenómeno mundial, se han
reportado mayor cantidad de casos en zonas tropicales
y subtropicales de América y África.
La infestación es más común en hombres que en
mujeres, viéndose afectados principalmente pacientes
con alguna condición médica o anatómica predisponente,
como puede ser neoplasias de la cavidad bucal (4),con
lesiones como noma (5), pacientes con alteraciones
neuromotoras que impiden el correcto cierre labial,
enfermedad periodontal severa. Otros factores que
predisponen a la enfermedad son alcoholismo,
indigencia y escasa higiene oral.
El tratamiento está dirigido a la remoción total de las
larvas. Para su retiro se emplean distintas sustancias
para forzar la salida de las larvas al exterior. Se han
utilizado éter, cloroformo, sustancias grasas, empastes
de albahaca (6) lo cual debe ser complementado con la
administración de antihelmínticos, como la ivermectina
y antibióticos de amplio espectro a n de prevenir una
infección secundaria (7,8).
Recibido: Junio 2012
Aceptado: Agosto 2012
https://doi.org/10.35954/SM2012.31.1.3