
SALUD MILITAR – Vol.25 Nº 1 – Setiembre 2003
Uno de los aspectos más desconcertantes
del ejercicio de la medicina en el momento
actual es la rapidez de los cambios del
conocimiento. La aparición de nuevas
enfermedades es un ejemplo de la
necesidad ineludible de mantenerse
informado y actualizado para poder
brindar a los pacientes una atención
adecuada.
Muchas de las prácticas habituales,
aceptadas por el uso y la costumbre, no
tienen evidencia científica de su validez.
Pero ¿cómo puede, un médico clínico,
abrumado por los problemas cotidianos,
dedicar tiempo y recursos a la búsqueda
de la mejor evidencia para la toma de
decisiones?
Los cambios socioculturales en el área de
la información hacen que actualmente,
muchos pacientes y familiares concurren
al médico con una serie de propuestas e
interrogantes basados en búsquedas a
través de internet. Para responder a todas
estas necesidades necesitamos
herramientas que nos permitan mantener
una educación médica permanente,
actualizando nuestros conocimientos al
ritmo de los cambios.
El desafío es muy grande y las dificultades
son mucho mayores aún. La falta de
tiempo, la escasez de recursos, la
imposibilidad de concurrir a cursos
presenciales, la falta de instrumentos para
decidir qué sirve y qué no sirve en medio
de tanta información, la rapidez con la que
caducan los libros de texto, son algunos
de los escollos a los que nos enfrentamos.
Las estrategias para enfrentar estas
situaciones son variadas, pero sin duda es
ineludible la necesidad de actualización
permanente.
Las revistas científicas juegan un rol fundamental ya
que permiten un rápido acompañamiento a los
cambios y a las nuevas interrogantes, que los libros
de texto convencionales no pueden dar. Pero las
revistas deben cumplir con una serie de requisitos
que avalen su solidez científica.
Numerosos estudios han demostrado que gran parte
de los trabajos publicados en las revistas más
valoradas mundialmente carecen de valor científico
por fallas en el diseño metodológico o en el análisis
estadístico de los datos.
Una de las respuestas para evitar estas fallas ha sido
la adopción de normas internacionales entre las
cuales se recomienda el doble arbitraje, que consiste
en la revisión del trabajo por parte de dos expertos
independientes. En esta evaluación se deben tener
en cuenta también los aspectos metodológicos
relevantes que garanticen la validez de las
conclusiones. Sin embargo aún con esta práctica,
no se solucionan otros problemas como el sesgo de
no publicación.
Ante toda esta situación la Revista de la DNSFFAA
enfrenta también el desafío de transformarse en una
herramienta válida, adecuada para ser un canal de
información actualizado y pertinente.
El equipo a cargo de la Revista acepta el desafío de
avanzar a través de todas las dificultades, apuntando
a mejorar la calidad y la utilidad en cada nuevo
número.
Agradecemos a todos los autores y colaboradores su
apoyo fundamental para la continuidad de este
proyecto y los invitamos a proponer nuevos aportes
para seguir creciendo.
Estamos abiertos a todas las sugerencias que nos
hagan llegar con el fin de mejorar cada día esta
propuesta de comunicación e información.
JEFE DEL SERVICIO DE PUBLICACIONES CIENTÍFICAS
Eq.Tte.1º (M) Teresa Puppo
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