
SALUD MILITAR – Vol.25 Nº 1 – Setiembre 2003
Es de interés mencionar un trabajo realizado en los
Departamentos de Ginecología, Obstetricia y
Pediatría de la Universidad de Texas (Southwestern
Medical Center) publicado en la American Journal
2002, en al cual se comparó entre un número
importante de casos (aproximadamente 13000
nacimientos anuales) los resultados neonatales antes
y después de implementar un protocolo de
quimioprofilaxis para SGB de madres con factores de
riesgo para la portación de dicho germen.
Previo a implementar dicho protocolo la prevalencia
de infección por ataque precoz de SGB era de
2.2/1000 nacidos vivos, la meningitis 0.6 /10000.
Luego de la aplicación del protocolo la prevalencia del
ataque precoz pasó a ser de 0.4 /1000 y la meningitis
de 1/10000 nacidos vivos.
El protocolo implementado fue basado en la
recomendación del CDC de uso de la quimioprofilaxis
materna y neonatal. A nivel materno fueron
identificados factores de riesgo como: amenaza de
parto de pretérmino, corioamnionitis, rotura de
membranas prolongada (18hs.), bacteriurias
asintomáticas independientemente de la edad
gestacional. Otra estrategia se basa en el screening
anogenital entre las 35 y 37 semanas de gestación
para la búsqueda del SGB.
El tratamiento implementado para mujeres con
factores de riesgo clínicos fue: Ampicilina 2 g i/v 6
horas antes del parto. Para mujeres con
corioamnionitis definida o fiebre de 38º o más durante
el trabajo de parto, fuera de otra causa clínica, se
adicionó Gentamicina 2 mg/k i/v carga seguida de 1
mg /k cada 8 horas de mantenimiento.
El manejo de los recién nacidos estaba basado en los
riesgos maternos de infección por SGB,
específicamente aquellos menores de 36 semanas y
los de término con fiebre materna intraparto, rotura
prematura y prolongada de membranas de más de 18
horas; después de ser evaluados en sala de nursery
fueron transferidos para efectuarles hemocultivos,
tanto para los que tenían clínica de sepsis como para
los sanos. A los primeros se les administró Ampicilina
y Gentamicina hasta obtener en 48 horas el resultado
de los hemocultivos. Los que no tuvieron clínica de
sepsis recibieron Penicilina 50000 U i/m si pesaron
más de 2000 g., o 25000 U si su peso era menor (16).
Un trabajo efectuado en la Universidad de Columbia
estudió los factores de riesgo por SGB en un cohorte
de 7742 mujeres entre 23 y 26 semanas de gestación.
La prevalencia de SGB fue de 18.6% y los factores
que la incrementaban eran: raza (principalmente
caribeñas, hispánicas que viven en N.Y. seguido de las
negras y finalmente blancas), añosas, baja paridad,
actividad sexual incrementada en frecuencia y múltiples
compañeros. En cuanto a las infecciones genitales
bajas concomitantes, el riesgo aumentó con la
presencia de Cándida, no así con Clamidia, Uroplasma,
Tricomonas y Mycoplasma. El PH vaginal mayor de 5 y
la secreción vaginal purulenta aumentaron el riesgo.
Aunque estas asociaciones pueden elevar el riesgo de
la colonización por SGB en las pacientes portadoras,
los datos del estudio no les permitieron seleccionar un
pequeño grupo de mujeres con todos los factores de
riesgo ya mencionados y con muy alta probabilidad de
colonización, por lo cual concluyeron que el screening
no era útil (14).
Se ha evaluado la efectividad de una estrategia de
antibioticoterapia profiláctica basada en los factores de
riesgo ya mencionados en otros trabajos y se
estableció que la misma podría reducir en un 60% la
enfermedad neonatal temprana por SGB (7).
Otros trabajos internacionales han intentado vincular la
colonización vaginal por el SGB con la infección
perinatal por dicho germen. Así encontramos que en
estudios de la colonización vaginal entre las 23 y 26
semanas, la misma se encontró en un 21% de las
pacientes; en las que estaban colonizadas
masivamente había un riesgo significativamente mayor
de parto de pretérmino y de recién nacidos con bajo
peso al nacer, mientras que las que tenían una
colonización escasa, tenían el mismo riesgo de tales
efectos adversos que aquellas que no presentaban el
SGB a nivel vaginal (6).
Así mismo se han establecido trabajos comparativos
entre los dos enfoques recomendados por CDC y
ACOG para la quimioprofilaxis de la enfermedad
estreptocóccica: uno basado en los factores de riesgo y
otro basado en el screening mediante cultivo entre las
35 y 37 semanas de gestación. En ellos se pudo
52