
OBTENCION DE ALIMENTOS SANITARIAMENTE SEGUROS
Cap. (QF) Adriana Kohn - Cap. (QF) Ana Montesano
metálicos con calcio, magnesio, hierro, evitando su
interferencia.
Las formulaciones de los detergentes también
contienen estabilizadores de espuma, blanqueadores,
enzimas, colorantes y perfumes.
Debe tenerse en cuenta que si no se han eliminado
los restos de comida previamente, el detergente no
actúa bien.
b) La cantidad de detergente a agregar depende del
volumen de agua, debe entonces medirse el volumen
que puede contener la pileta y luego agregar la
cantidad indicada de detergente. El poder detergente
aumenta con la concentración hasta un máximo y
luego disminuye, razón por la cual no es conveniente
aumentar el agregado a cantidades más allá de lo
recomendado; a esto se suma el hecho de que
también sería antieconómico y de difícil eliminación
posterior.
c y d) La realización del lavado en caliente permite
bajar la tensión superficial de la suciedad y bajar la
viscosidad de grasas y aceites para facilitar su
emulsificación.
Cada 12ºC de aumento en la temperatura, el tiempo
necesario para limpiar se reduce a la mitad; sin
embargo, una temperatura demasiado elevada
produce coagulación de algunas proteínas lo que
dificulta su remoción.
La temperatura aconsejada es de aproximadamente
50ºC, que es la máxima que aguantan las manos.
e) La fricción es una parte importante del proceso de
limpieza. Para esto se utilizan, junto con el
detergente, "cepillos o esponjas de plástico" que
permiten el frotado necesario.
Hay que evitar dañar o corroer la superficie que se
quiere limpiar. El acero inoxidable es considerado el
material más resistente, pero los cloruros en parte lo
atacan, si se hace limpieza ácida deben usarse
ácidos suaves, como el acético, nunca fuertes como
el clorhídrico. El estaño, aluminio y cobre son
atacados por álcalis y ácidos fuertes. Para las gomas
se puede usar cualquier detergente alcalino, no así
ácidos fuertes o solventes.
A medida que progresa el lavado, el agua se va
ensuciando en forma paulatina, se va perdiendo el
poder detergente, lo que en forma práctica puede
observarse, cuando deja de hacer espuma o hace
espuma muy inestable; esto requiere que se cambie
el agua y se agregue nuevo detergente.
El lavado disminuye la contaminación inicial de modo
que resulte eficiente el proceso posterior de
sanitización.
3. Enjuague:
Se realiza con abundante agua corriente tibia, hasta
que los utensilios estén bien limpios a simple vista y
al tacto. Para obtener buenos resultados el agua del
enjuague debe estar siempre limpia, por eso debe
correr continuamente. Después del enjuague debe
depositarse en escurridores.
4. Sanitización:
Es el proceso que consiste en reducir el número de
microorganismos hasta niveles seguros y sin riesgos
para la salud pública. También puede llamarse
“higienización”.
En esta etapa se usan agentes químicos aptos para
la industria de alimentos.
Según definición de la AOAC (8) un buen agente
sanitizante es aquel que reduce en un 99,999% la
población bacteriana luego de 30 segundos de
contacto.
Como agente químico, uno de los más difundidos por
su efectividad, costo accesible y fácil eliminación
posterior, es el hipoclorito de sodio. Este sanitizante
actúa por oxidación de la materia orgánica en
42