
SALUD MILITAR – Vol.22 Nº 1 – Julio 2000
INFORMACION
PROMOCION Y EDUCACION PARA LA SALUD
UNA ESTRATEGIA EN EL AREA DE LA SALUD
La Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas desde el año 1981 consta de un
área denominada Servicio de Educación para la Salud, la cual tiene como finalidad
fundamental producir hábitos, actitudes y comportamientos saludables a nivel del
personal como de los usuarios de las Fuerzas Armadas.
Si bien es importante conocer su existencia y su finalidad, no menos importante es, identificar
como la alcanza. A través de un constante proceso de captación, coordinación,
implementación de proyectos y programas, entre otros, dirige su curso al cambio
comportamental mediante el trabajo de un equipo multi e interdisciplinario.
No es tarea fácil modificar hábitos, actitudes, conductas o comportamientos en el ser humano. No solo por la tarea en sí,
sino por el tiempo que conlleva. Muchas personas creen que rápidamente se ven los resultados, y aveces así sucede,
como por ejemplo en la satisfacción de que una madre realice el cuidado del cordón umbilical de su hijo en forma correcta,
pero en otros casos, los resultados tardan en llegar , como por ejemplo de cambios a nivel de ingestión de sustancias
tóxicas o prevención de enfermedades de trasmisión sexual, entre otras.
Específicamente se trabaja a nivel de:
Promoción de la salud, es decir incentivar hábitos saludables , como lo son la dieta equilibrada, el ejercicio, la
higiene, etc.,
Protección específica, o sea prevenir las enfermedades que tienen medios para hacerlo. Utilizando las vacunas,
los preservativos, la moderada ingesta de alcohol, tabaco, medicamentos, etc.
Diagnóstico precoz, tratando de detectar tempranamente enfermedades como lo pueden ser el cáncer de mamas
o cuello de útero, hipertensión arterial, diabetes, etc.
Tratamiento inmediato, logrando que las personas que han estado sanos y que han perdido esa condición,
mediante un tratamiento a tiempo, logren alcanzar otra vez su salud.
Limitar la incapacidad , es decir que las personas dentro de las limitaciones que la enfermedad le ha dejado,
pueda realizar actividades que lo hagan útil para sí, para su familia y comunidad , y por último,
Rehabilitación, momento en el cual la persona ha recuperado su salud - total o parcialmente - y se inserta en la
sociedad, para constituirse otra vez en un miembro activo de ella.
En todos los niveles antes mencionados la educación puede influir en la persona. Modificando su comportamiento - por lo
menos en algunos aspectos – para vivir mejor y alcanzar la premisa que esta en mente de todos, pero que es complejo de
lograr: elevar la calidad de vida.
Pero la educación es consciente que no tiene “la magia” para resolver todos los problemas, sino que necesita el apoyo de
muchas otras disciplinas para lograr modificaciones – que tantas veces – tienen el carácter social o psicológico, o
responden a costumbres y prácticas que el pueblo tiene y mantiene.
Es tan simple pensar que la Hidatidosis , solo existe porque el hombre alimenta con achuras a los perros.
Sin embargo continúa vigente en nuestro país. El hombre no ha sido capaz de cambiar. Y así tenemos una variedad de
ejemplos donde las manos sucias tienen un lugar privilegiado.
Muchas de las enfermedades evitables y que conllevan un alto costo social y económico, se deben a la incorrecta higiene
de las manos.
Cuando incursionamos en estos temas pensamos, cuanto hemos hecho y todavía todo lo que para hacer.
Las enfermedades emergentes brotan y nos salpican velozmente. Patologías que creímos controladas e incluso
erradicadas, vuelven a estar presentes en nuestro país, y es así que pautas de conducta que habíamos dejado de realizar
porque habían caducado, vuelven a tener vigencia. Un ejemplo de ellas es la Tuberculosis, Cólera y otras que prosperan
multiplicándose o mutando como el VIH/SIDA.
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