Se puede destacar como ejemplo la resistencia de M.
Tuberculosis a la isoniazida y a la rifampicina. Están
aumentando los casos de malaria resistentes a la
cloroquina en América del Sur, Africa y el sudeste
Asiático. Se ha observado resistencia del VIH a los
antirretrovirales luego de solo 10 años de tratamiento. En
muchos países del mundo el Streptococus pneumoniae
y el Staphylococus aureus se han vuelto resistentes a los
tratamientos habituales.
3.3 En resumen:
Con respecto a los agentes infecciosos en juego, se
pueden distinguir tres grupos diferentes:
1. Los nuevos agentes, desconocidos hasta hace poco
como causantes de enfermedades humanas: virus
de Ebola, VIH, el prion de la encefalopatía
espongiforme (“enfermedad de la vaca loca”), etc.
2. Los agentes infecciosos recientemente
identificados, pero responsables de enfermedades
conocidas desde hace tiempo, como la hepatitis C.
3. Los agentes infecciosos ya conocidos pero que se
encuentran en una etapa de recrudecimiento, luego
de las modificaciones de su medio ambiente que
favorecen su multiplicación: Salmonella enteritidis,
Listeriosis, Staphylococus aureus, Streptococus
pneumoniae, Mycobacterium Tuberculosis, etc.
4. ESTRATEGIAS DE PREVENCION
Es evidente que dada la complejidad de los factores
causales, se hace necesario coordinar a nivel regional
planes de acción que optimicen el uso de los recursos.
En América la OPS convocó a una reunión de expertos
en 1995 que elaboró un Plan Regional de Acción con el
objeto de ayudar a los países a trazar estrategias para
abordar sus problemas concretos.
Es fundamental la vigilancia de las Enfermedades
Infecciosas Emergentes para poder fijar prioridades y
tomar medidas rápidas y eficientes.
La finalidad de la vigilancia es detectar e investigar
los agentes patógenos emergentes, las enfermedades
que causan y los factores que influyen en su aparición.
Para ello hay que tener en cuenta tres líneas de
vigilancia:
1. Vigilancia de los microorganismos patógenos: se
basa en los estudios de laboratorio y está orientada
a aislar los agentes y controlar la resistencia a los
antibióticos.
2. Vigilancia de síndromes: los principales síndromes a
vigilar son: insuficiencia respiratoria de causa
indeterminada, encefalitis y meningitis asépticas, las
fiebres hemorrágicas (cuadro febril con
trombocitopenia), las enfermedades febriles
exantemáticas, la parálisis fláccida aguda, la diarrea
aguda con sangre (disentería) y la ictericia de causa
indeterminada.
Es importante destacar que este punto es esencial
en el estudio de nuevas enfermedades cuyo agente
es desconocido. Si nuestros sistemas de vigilancia
solo controlan los agentes conocidos serán
demasiado poco sensibles para detectar nuevas
enfermedades. Por eso la vigilancia sindromática
tiene una importancia fundamental en esta área, en
la cual tenemos que estar siempre preparados para
enfrentar lo desconocido.
3. Vigilancia de factores condicionantes: cambios
ambientales y manipulación de alimentos. En ésta
área tiene mucha importancia el estudio de los
vectores potenciales, por ejemplo mosquitos y
roedores, las regiones geográficas que habitan, sus
hábitos, etc. Aquí también es necesario coordinar
acciones y trabajar en conjunto con entomólogos y
veterinarios.
A punto de partida de un sistema de información
actualizado permanentemente y alimentado con los
datos apropiados, es que se podrán planificar y
poner en marcha los programas de control
adecuados a cada situación.
Quizás el concepto más importante es tomar
conciencia que no hay recetas ni soluciones
predefinidas para los problemas que puedan surgir,
y solo una actitud alerta y una "expectativa armada"
son las herramientas con las que contamos para
enfrentar estos desafíos.
Si partimos de la base que las condiciones actuales
de vida aseguran que los factores responsables para la
emergencia de las enfermedades infecciosas van a ir en
aumento en los próximos años, tenemos que estar
preparados para enfrentar los nuevos acontecimientos.
5. DIAGNOSTICO EPIDEMIOLOGICO DE LAS
ENFERMEDADES EMERGENTES
El método epidemiológico puede ser visto en paralelo
al método clínico. El médico clínico hace una Historia
Clínica (aplicación particular del método científico) de la
cual surge un diagnóstico y un tratamiento. El
epidemiólogo realiza una investigación epidemiológica
de la cual surge un diagnóstico de situación y una
propuesta de acción.