
Aimé Jacques Alexandre Goujaud (Apodado Bonpland). Médico y naturalista. 250 años de su nacimiento 1773-2023.
Sus vínculos con el Uruguay
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Salud Mil 2023; 42(1):1-22. https://doi.org/10.35954/SM2023.42.1.6.e701
Larrañaga había sido además director de la biblio-
teca pública de Buenos Aires.
Luego de extenderse en homenajes de admira-
ción a la obra del presbítero y expresar el deseo
de un encuentro, Bonpland pasó al tema de su
mayor interés: la venta de los libros de historia
natural, aquellos que siguiendo el consejo de
amigos “trajo para acá”. Lamentablemente, el lis-
tado que dice adjuntar, no sobrevivió y no sabe-
mos la totalidad de obras que contenía. Es que:
“Muy poco es lo que se conoce acerca de la bi-
blioteca personal de Bonpland, con excepción de
la que trajo originalmente consigo, que parece
haber sido importante y quedó, en la parte que
no fuera vendida al naturalista uruguayo Dámaso
Antonio Larrañaga, parcialmente, en manos de
un ejecutor de segundo orden como depositario
en Buenos Aires, y de la que cierto número de
volúmenes pasó, mediante venta, a la Biblioteca
Nacional, entonces Biblioteca Pública de Buenos
Aires. Todo eso sucedió antes de octubre de 1820.
De esos libros que Bonpland trajo a Buenos Aires
consigo en 1818 [arribó en 1817], se sabe poco
con certeza. Ninguno de sus visitantes mencio-
na, la presencia de libros, aun cuando muchos
describen pormenorizadamente sus humildes re-
sidencias de Corrientes o del Brasil”.
Pese a la dicultad para adquirir libros, en general
obras ilustradas y en varios volúmenes, por tanto
onerosas para el bolsillo de un presbítero riopla-
tense (con el sueldo de una capellanía castrense
en 1801 y ¿tributos recibidos por gestiones del
fuero sacerdotal?), se sabe que Larrañaga llegó
a poseer una importante colección de ciencias
aplicadas y una “copiosa y escogida librería” de
más de 800 volúmenes que donó a la Biblioteca
Pública de Montevideo en 1816. Por lo pron-
to, en la respuesta a Bonpland (Montevideo,
26 de febrero de 1818) armó contar con un li-
bro de cabecera: el Sistema Naturae del sueco
Carlos Linneo (1707-1778), en la edición de Gmelin.
Se trata sin duda (pues lo rearma en su carta
del 25 de mayo) de la magna obra del siglo XVIII
Systema Naturae Sive Regna Tria Naturae Systematica
Proposita Per Classes, Ordines, Genera & Species.
13ª
edición reformada, Leipzig, 1788-1793, 10 volúme-
nes in-8vo en tres tomos. Linneo fue su gran fuente
de conocimientos taxonómicos, como le responde
en su carta del 26 de febrero: “Entregado a mí mis-
mo y sólo con este gran Maestro y algún otro ex-
positor, he llegado a reunir muchos e interesantes
materiales…”
Había recibido poco antes la Flora Peruana.
Seguramente, la obra de los viajeros botánicos
españoles al Virreinato del Perú, Hipólito Ruiz
y José Pavón en los años 1777 a 1788, Flora
Peruvianae Et Chilensis Prodromus, edición de
Madrid, Typis Gabrielis de Sancha, 1794 (hubo
otras ediciones, Madrid 1798 y 1802). Y un
libro de Persoon (sic), que no pudo ser otro que
C. H. Peerson, Sinopsis Plantarum, edición de
Gottingae, 1805. Y por supuesto no faltaba el
aragonés Félix de Azara (1742-1821), con sus
obras sobre quadrúpedos, Apuntamientos Para
La Historia Natural De Los Quadrúpedos del
Paragüay Y El Rio De La Plata, Madrid, Imprenta
de la Viuda de Ibarra, 1802, 2 volúmenes. Y sobre
las aves del mismo Azara, Apuntamientos Para
La Historia Natural De Los Páxaros del Paragüay
Y El Rio De La Plata, Madrid, Imprenta de la
Viuda de Ibarra, 1802. También disponía del
Buon (George Louis Leclerc, conde de Buon,
Montbard, 1707-París, 1788) con su Histoire
Naturelle, Generale et Particuliere par Leclerc
de Buffon. Nouvelle edition accompagnèe des
notes… Ouvrage formant un Course complete
d’Histoire Naturelle, redigèe par C.S.Sonnini. A
París, de l’Imprimerie de F. Dufart, 1798-1807.
Constaba de varios volúmenes in 8vo, obra
colectiva reeditada por el naturalista Carlos
Nicolás Sonnini que Larrañaga compró en Rio
de Janeiro entre marzo de 1817 y enero de 1818
según su carta del 25 de mayo a Bonpland.