
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
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misma cantidad de espesor y ancho de blindaje
en barrera primaria a lo largo de todo el recorrido
de la proyección del gantry sobre la supercie de
la sala de tratamiento, en este caso evaluando el
perl de uso de las paredes. En particular, al tener
los datos de los campos de: la energía, las UM, el
tamaño de campo y los ángulos de gantry y coli-
mador podemos determinar el espesor y el área
para el haz primario en ese recorrido. De esta ma-
nera se podrían lograr los límites de dosis equi-
valentes al público y a TOE con un blindaje más
optimizado, permitiendo alivianar el costo econó-
mico de su construcción manteniendo los límites
de dosis por debajo de los exigidos dentro de las
normas de radioprotección establecidas.
CONCLUSIÓN
El uso de las barreras primarias en búnkeres de ra-
dioterapia en principio está estipulado por los docu-
mentos de las recomendaciones internacionales,
en las cuales se plantea un valor homogéneo del
mismo para todas las barreras. Dentro de la prác-
tica clínica no necesariamente su uso es uniforme,
lo que permitiría realizar a partir de optimizaciones
de la construcción, espesores de barrera distintos
de acuerdo a la prospección de uso de las mismas,
permitiendo de esta forma economizar en material
y espacio en la construcción de acuerdo a cada
caso, esto siempre y cuando se conozca a priori
cómo va a ser la distribución de campos de trata-
miento en relación al gantry dentro del búnker y el
peso de los mismos. Similarmente, ya construido
un búnker el conocer cómo se usan las barreras
primarias permite en caso de haber modicaciones
de técnica denir re-optimización de los blindajes.
ve el cambio del perl de uso de estas barreras
por energía en el mismo equipo, teniendo más he-
terogeneidad de ángulos de gantry para la ener-
gía de 6 MV que para la energía de 15 MV.
Similarmente, se tiene para las guras 3 y 6 dis-
tribuciones similares del uso del gantry, ambas -
guras permiten ver los histogramas porcentuales
obtenidos para el equipo Clinac 600C/D.
A partir de las guras 2 y 5 se encuentra que en el
acelerador dual en la energía de 15X los campos
más usados son a ángulos de gantry de 0º, 90º,
180º y 270º, los cuales tienen un peso acumulado
aproximado al 65% al igual que la carga de traba-
jo para esos ángulos, esto implica que los ángulos
diferentes a estos tienen un uso muy inferior al
previsto por el cálculo inicial.
Un análisis parecido puede realizarse en el acele-
rador dual para la energía de 6X, ver guras 1 y 4,
donde el campo más usado es a 0º teniendo un
peso aproximado al 14%, pero la carga de trabajo
a 0º no se diferencia apreciablemente del resto de
los ángulos ya que la distribución no tiene direc-
ciones preferenciales, esto lleva a que ninguno de
los valores en integraciones de 10º llegue a 10%,
lo que concuerda con el factor de uso homogéneo.
Mientras que en el acelerador mono-energético el
peso relativo de los ángulos de 90º y 270º en el
uso de las barreras es aproximadamente de 34%
para cada una como se ve en las guras 3 y 6,
superior al 25% estimado inicialmente.
En la revisión de la literatura (6,22,23) se encuen-
tran análisis retrospectivos que comprueban una
sobreestimación del blindaje a la hora del cálculo
de este, la intención de esta publicación es desde
una revisión de nuestra realidad, ver la necesi-
dad de plantear un método de cálculo de blindaje
prospectivo que tenga en cuenta la bibliografía
existente y los datos especícos de trabajo con
aceleradores, de tal manera que se alcance un
cálculo de blindaje más optimizado y persona-
lizado para cada acelerador que no implique la
DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE INTERESES
Los autores no reportan ningún conicto de interés.
El estudio se realizó con recursos propios de
los autores y/o la institución a la que representan.