HISTORIA DE LA MEDICINA
Honores a Sir Ernest Shackleton en Sanidad Militar
Honors to Sir Ernest Shackleton in Military Health.
Honras a Sir Ernest Shackleton em Saúde Militar.
https://doi.org/10.35954/SM2023.42.2.7.e702
Alejandro Martínez a https://orcid.org/0000-0002-3986-1073
(a) Coronel de Artillería del Ejército Nacional de la República Oriental del Uruguay. Profesor de Historia Militar de los Conflictos Armados.
Ernest Shackleton ha sido en la historia, un personaje que dejó huella como ejemplo de resiliencia y liderazgo. En 1914 realizó como jefe de expedición su segundo viaje antártico, frustrado por el hundimiento de su buque insignia. La operación de rescate del grueso de la tripulación varada en el continente más meridional lo llevó a recalar en Montevideo. Desde este puerto partió el buque Instituto de Pesca N°1, con tripulación de Uruguay y Shackleton incluido, no logrando completar el salvamento. De esta acción nació el aprecio hacia la persona del explorador por parte del gobierno de la República. En su postrer travesía, ya fallecido llegó a las Islas Georgia del Sur y a su cuerpo se le realizó un proceso de conservación para ser traído a nuestro país y continuar viaje al puerto de origen en Inglaterra. Es en esa circunstancia que el gobierno del doctor Baltasar Brum solicitó a la Comisión Permanente del Parlamento, se le rindieran honores fúnebres de Ministro de Estado. El embalsamado del cuerpo fue realizado el 30 de enero de 1922, por parte de personal médico y técnico del Hospital Militar, así como los honores que le rindieron por el Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada.
PALABRAS CLAVE: Embalsamamiento; Historia de la Armada; Historia Naval; Hospital Militar, Uruguay.
Ernest Shackleton has been in history, a character who left his mark as an example of resilience and leadership. In 1914, as expedition leader, he made his second Antarctic voyage, frustrated by the sinking of his flagship. The operation to rescue the bulk of the crew stranded on the southernmost continent led him to Montevideo. The Instituto de Pesca N°1, with Uruguayan crew and Shackleton included, departed from this port, but was unable to complete the rescue. From this action was born the appreciation of the explorer by the government of the Republic. In his last voyage, when he died, he reached the South Georgia Islands and his body underwent a preservation process to be brought to our country and continue his voyage to the port of origin in England. It is in this circumstance that the government of Dr. Baltasar Brum requested the Permanent Commission of the Parliament to pay him the funeral honors of a Minister of State. The embalming of the body was carried out on January 30, 1922, by medical and technical personnel of the Military Hospital, as well as the honors rendered by the Army and Navy Health Service.
KEYWORDS: Embalming; Army History; Naval History; Military Hospital, Uruguay.
Ernest Shackleton deixou sua marca na história como um exemplo de resiliência e liderança. Em 1914, ele fez sua segunda viagem à Antártica como líder da expedição, frustrado pelo naufrágio de seu navio principal. A operação para resgatar a maior parte da tripulação encalhada no continente mais ao sul o levou a Montevidéu. O Instituto de Pesca N°1, com tripulação do Uruguai e Shackleton incluído, partiu desse porto, mas não conseguiu concluir o resgate. Essa ação deu origem ao reconhecimento do explorador pelo governo da República. Em sua última viagem, quando morreu, chegou às Ilhas Geórgia do Sul e seu corpo foi preservado para que pudesse ser trazido ao nosso país e continuar sua viagem até o porto de origem na Inglaterra. Foi nessa circunstância que o governo do Dr. Baltasar Brum solicitou ao Comitê Permanente do Parlamento que lhe prestasse as honras fúnebres de um Ministro de Estado. O embalsamamento do corpo foi realizado em 30 de janeiro de 1922, pela equipe médica e técnica do Hospital Militar, bem como as honras prestadas a ele pelo Serviço de Saúde do Exército e da Marinha.
PALAVRAS-CHAVE: Embalsamação; História da Marinha; História Naval; Hospital Militar, Uruguai.

Figura 1. Sir Ernest Shackleton en uniforme de Reservista de la Real Marina Británica (1).
Sir Ernest Shackleton (figura 1) ha sido para la humanidad un paradigma de la voluntad del hombre. Como explorador antártico se convirtió en un ejemplo de tesón y resiliencia al haber sorteado un sinfín de vicisitudes en sus viajes de exploración al sur del planeta. Nacido en Irlanda en 1874, al contrario de su padre que se dedicó a la medicina, se acercó desde joven al mar. Luego de diversos viajes por América del Sur y África, entró en la Compañía Union Castle justo cuando se iniciaba la Guerra de los Boers en octubre de 1899, se enlistó como Oficial de la Reserva de la Real Marina Británica.
Se embarcó en su primer viaje “al más lejano Sur” en 1901 como parte de la expedición del Capitán Robert Falcon Scott. Durante ese período se ofreció voluntario para realizar todos los trabajos que la oportunidad le brindara, desde observaciones científicas hasta la edición de un humilde periódico, el “South Polar Times”. Todas estas tareas lo llevaron a que, una vez regresado y luego de un período de “vida ordinaria”, se enfocara en la empresa de cruzar la Antártida desde un punto de desembarco en el Mar de Weddell. Del total de 27 hombres de la expedición, 7 harían la travesía con Shackleton desde la Barrera de Filchner, pasando por el Polo Sur con destino en un lugar de embarque en el Mar de Ross. Todo esto en vista que el Imperio Británico había “llegado tarde” a la conquista del Polo cuando la expedición del noruego Roald Amundsen logró dicho cometido el 14 de diciembre de 1911 (1).
En 1914, el explorador inició la primera travesía a efectos de conseguir recorrer la Antártida a pie. En los albores de la Primera Guerra Mundial comenzó la odisea. Su barco “Endurance”, quedó atrapado por bloques de hielo al llegar al continente, fue aplastado y se hundió. Uno de los intentos de salvar a los integrantes de la tripulación que quedaron en Isla Elefante (Shetland del Sur), lo trajo a Uruguay. En 1916 y desde Montevideo, zarpó a cargo del Teniente de Navío Ruperto Erichiribehety, una intrépida tripulación de 18 marinos orientales a los que se le sumó Shackleton y el Teniente de Reserva de la Marina Británica George E. Ryan, a bordo del barco “Instituto de Pesca No.1” (figura 2). Esta empresa no tuvo éxito ya que, llegados a aguas antárticas, Shackleton decidió no seguir adelante con dicho viaje al notar que el comportamiento de los hielos era igual al que llevó a la pérdida del Endurance. La tripulación que quedó atrás fue finalmente rescatada desde Chile, siendo esta campaña hasta el día de hoy un ejemplo de valor, y también objeto de estudio como una de las más extraordinarias demostraciones de liderazgo.
El 17 de setiembre de 1921, Shackleton se lanzó hacia su postrer viaje desde Gran Bretaña. Su estado físico y de salud no eran los mejores. Para iniciar este viaje, eludió en varias oportunidades, los controles médicos ya que sabía que le negarían embarcarse.
El 4 de enero la expedición arribó a South Georgia (Islas San Pedro). Shackleton y su segundo visitaron la estación ballenera Grytviken, donde se les agasajó, hicieron el pedido habitual de abastecimientos antes de continuar hacia el Sur, para recalar antes de la Antártida la tierra de Enderby. De acuerdo a la crónica, esa noche aproximadamente a las 9 pm., regresaron a bordo, y luego de cenar, “el jefe” que demostraba el buen humor de costumbre, se retiró a descansar a su cabina. El 5 de enero, pasadas las 2 de la mañana, Shackleton llamó al doctor Alexander Macklin, aquejado por un agudo dolor en la espalda. A pesar de los esfuerzos de los presentes, nada se pudo hacer, falleciendo el explorador a los pocos minutos.
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Figura 2. Buque Instituto de Pesca N°1 en el Círculo Antártico (3). |
Luego de la certificación del deceso por parte de las autoridades locales, se realizó una autopsia con los materiales de que disponían y apuntando a la intención de mantener el cuerpo se le extrajeron las vísceras, se rellenaron las cavidades con lona embebida en formol, inyectándosele también dicho químico. Una vez amortajado, “los restos se encerraron herméticamente en un cajón de zinc galvanizado, depositándose luego en un ataúd de madera rústica hecho por los balleneros noruegos” (1,2).
El 19 de enero el cuerpo de Shackleton se embarcó en el buque noruego “Professor Gruvel”, en tránsito hacia Inglaterra. Se efectuaría una escala en Montevideo donde se prepararía el cuerpo, para continuar hacia el Viejo Mundo. Llegado a Montevideo el 29 de enero, el ataúd fue trasladado desde la nave de transporte al remolcador Lavalleja donde se le rindieron los primeros honores para conducirlo a puerto. Desde ahí se lo condujo al Hospital Militar, donde fue “recibido por el médico de servicio y practicantes, quedando con guardia de honor en una sala interior del edificio lateral” (1).
La construcción a la que refiere es la actual sede de la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas. Para esa fecha funcionaba allí el Consejo para la Administración de la Dirección General del Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada, Farmacia y Policlínica (4), a pesar de que su inauguración oficial haya sido el 28 de febrero de 1923. Mientras esto sucedía, se procedió a enviar a Inglaterra noticia del fallecimiento del explorador, cosa que no se había logrado concretar con anterioridad a causa de que la estación de telégrafo del barco que traía el féretro sufrió averías que no admitían reparación. A esa notificación, la esposa del difunto contestó que debía ser enterrado en Georgia del Sur “como ejemplo de abnegación, sacrifico e inspiración para los exploradores de todas las naciones” (1).
El 30 de enero a la hora 10:30, según se relata, se procedió al embalsamamiento del cuerpo para su postrer viaje a Inglaterra. Los presentes en dicho procedimiento fueron: el Director de Sanidad Militar, doctor Augusto Turenne; el Director del Hospital Militar, doctor Eduardo Blanco Acevedo; el mayor Leopoldo Lecour y Reynaud, secretario del hospital; dos de las enfermeras de la Cruz Roja que formaban parte del plantel del nosocomio, médicos del hospital, el compañero del explorador y segundo médico de la expedición, doctor Leonard Hussey, el Vice-Cónsul inglés Mr. Eric Arthur Cleugh, el capitán Thomas y un representante de la prensa inglesa en Montevideo. Entre los médicos presentes, el que realizó el procedimiento fue el cirujano Esteban J. Toscano, primer Jefe de Cirugía del Hospital Militar en 1908, revistando como ayudante el practicante Juan Antonio Romeu (5).
Careciendo de más datos, es de suponerse que este procedimiento se realizó en la sala de autopsias en el laboratorio de Anatomía Patológica, que en ese momento se encontraba en el edificio de “Laboratorios”, ocupado actualmente por la Dirección General de Atención Periférica.
La crónica afirma que el vaciamiento visceral realizado en la estación ballenera, fue sumamente efectivo, comprobándose que el cuerpo se encontraba en muy buen estado de conservación. Con el viaje hacia Londres en mente, se le inyectó al cuerpo varias dosis de formol, procediendo luego a rellenar las cavidades torácica y abdominal con algodones y gasas embebidas en la misma fórmula (1).
Luego del embalsamamiento, el cuerpo pasaría a quedar en custodia en el Cementerio Inglés, situación que cambió con la noticia de la voluntad expresada por la viuda (5).
El personal de la guardia de honor (figura 3), viste el uniforme de Arma Montada. Al faltar más datos, se presume que los efectivos que se muestran en las fotografías pertenecen a Unidades que reciben la orden de ser parte de los Honores Fúnebres, siendo estas el Regimiento de Artillería N° 4, actual Grupo de Artillería 155mm N°5 o bien el Regimiento de Caballería N°4.

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Se identifica al centro detrás del féretro al doctor Leonard Hussey (figura 4), médico de la expedición. A la derecha de la imagen al mayor Leopoldo Lecour y Reynaud, secretario de Hospital Militar. Se aprecia a personal médico y enfermeras de la Cruz Roja Uruguaya con su vestimenta habitual de los años 20. El resto de los presentes no fueron identificados.

Figura 4. Personal diplomático, miembros de la tripulación y personal médico del Hospital Militar junto al féretro (2).
Llama la atención que no se haga referencia al doctor José Verocay que fue nombrado como Jefe de la Sub-sección anatomía patológica, citología, histología y autopsias según Resolución del 13 de julio de 1921, permaneciendo en ese cargo hasta 1927 (5).
El 3 de febrero, el gobierno del momento encabezado por el doctor Baltasar Brum, envía un mensaje al parlamento para obtener la venia a efectos de rendir honores de Ministro de Estado, en vista de la estima tenida hacia Shackleton por su pasaje por Uruguay. Autorizados los actos el 7 de febrero de ese año, se transcribe en la Orden General del Estado Mayor del Ejército N° 2713, la resolución publicada el 13 de febrero (figura 5).

Figura 5. Facsímil de la Orden del Estado Mayor del Ejército.
Las Unidades que recibieron órdenes para efectuar dichos honores fueron: Batallones de Infantería N° 1, 2, 3, 4 y 8; Regimientos Blandengues de Artigas de Caballería N°1 y N°4 y Regimiento de Artillería N°4. De estas Unidades, el Regimiento Blandengues escoltó, como era de estilo, el féretro durante los traslados sobre la cureña a caballo. Esta última en aquel momento se encontraba con asiento en el Regimiento de Artillería.
Una vez realizados los primeros honores en Sanidad Militar, los restos mortales volvieron al Círculo Antártico.
Fue trasladado al Templo Inglés (figura 6) donde continuaron con las honras; desde la puerta del templo, por la calle Colón hasta la Rambla 25 de Agosto, se encontraban formadas las Unidades del Ejército a las que se les unió el público y las autoridades civiles, diplomáticas, funcionarios públicos como la Asociación de Empleados Civiles de la Nación, representantes de las Asociaciones Nacional Argentina de Pesca y Científica Argentina de Ciencias Naturales (1).
Una vez en la Dársena “A” se embarcó en el buque Woodrile con destino final a las Islas Georgia del Sur (6).
Llegados los restos, el lugar de descanso pasó a ser el Cementerio Grytviken, sito en la Isla San Pedro del archipiélago (figura 7).

Figura 6. Cortejo fúnebre en la puerta del Templo Inglés.

Figura 7. Tumba de Sir Ernest Shackleton en el cementerio Grytviken, Georgia del Sur (2).
DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE INTERESES: El autor no reporta ningún conflicto de interés. El estudio se realizó con recursos propios del autor y/o la institución a la que representa.
(1) Newton S. Sir Ernest Shackleton: His military career and Antarctic expeditions. [Web site]. [9th March 2022]. Available from: https://www.forces.net/news/sir-ernest-shackletonhis-military-career-and-antarctic-expeditions [Consulted 12/02/2023].
(2) Montalbán C. Shackleton – La Última Singladura. Journal de Asuntos Antárticos 2015; II:41-60. Disponible en: https://aobacwebpage.s3.us-east-2.amazonaws.com/516.pdf [Consulta 12/02/2023].
(3) Fundación Histamar. Historia y Arqueología Marítima. Buques antárticos, logísticos, de investigación o patrullaje. [Sitio web]. Disponible en: https://www.histarmar.com.ar/Antartida/BuquesAntarticos-Logisticos/InstitutodePesca-.htm [Consulta 12/02/2023].
(4) Soiza Larrosa A. Centenario de la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas. Montevideo: Dib Impresos S.A., 2018. p. 51.
(5) Soiza Larrosa A. Centenario de la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas. Montevideo: Rosgal S.A., 2008. p. 200.
(6) Historia del Uruguay en la Antártida. Datos y apuntes que pueden ayudar para estudiar y escribir la historia del Uruguay en la Antártida. [Sitio web]. Disponible en: https://uruguay_antartico.blogspot.com/2011/09/pelicula-uruguaya-de-1922-sobre-el.html [Consulta 12/02/2023].
CONTRIBUCIONES AL MANUSCRITO: (a) Concepción, diseño, redacción y aprobación de la versión final.
NOTA: este artículo fue aprobado por el Comité Editorial.
Salud Mil 2023; 42(2):1-7. https://doi.org/10.35954/SM2023.42.2.7.e702 e-ISSN 1688-0633.