
Salud Mil 2018; 37(1):30-33 31
lo en la biomasa, adicionando materia orgánica
al suelo en lugares que antes estaban cubiertos
por hielo y nieve (1). Hoy en la Antártida las pér-
didas de suelo producto de la erosión no han sido
evaluadas. Los fuertes vientos junto con los ace-
lerados efectos del deshielo, consecuencia del au-
mento de la temperatura, han provocado cambios
en la cobertura vegetal. Estos cambios requieren
ser estudiados en relación a la tasa de erosión.
Para determinar la calidad del suelo, y su conser-
vación, se necesita conocer los factores que pue-
den degradarlo como las tasas de erosión (sea
tanto por el viento, como por el ciclo de hielo-des-
hielo) (2). El 137Cs es un isótopo radiactivo articial
subproducto de las pruebas nucleares de los años
1950- 1970, el cual posee una distribución global y
puede ser utilizado como trazador del suelo dando
como resultado tasas de erosión o sedimentación
en toneladas de suelo perdido o ganado, por hec-
tárea por año (3, 4). Para ello se utiliza la técnica
de espectrometría gama de alta resolución (con
cristales de germanio hiperpuro) el cual puede en
conjunto con las mediciones de 137Cs determinar
cantidades de Uranio, Torio y Potasio de las mues-
tras ensayadas, permitiendo una caracterización
radioisotópica general del suelo supercial. La re-
lación entre las medidas de radioisótopos (137Cs,
Uranio, Torio y potasio) y las características quími-
cas de suelo están bien estudiadas y los resulta-
dos obtenidos muestran que el 137Cs es una herra-
mienta eciente en la evaluación de la erosión del
suelo. El Laboratorio de Radioquímica del Centro
de Investigaciones Nucleares (CIN) de la Facultad
de Ciencias (UdelaR) cuenta con equipamiento de
espectrometría gama de alta resolución, siendo
especializados en la medición en proyectos inter-
nacionales nanciados por el Organismo Interna-
cional de Energía Atómica (OIEA). El objetivo de
este trabajo es caracterizar el suelo de la penínsu-
la Fildes, Isla Rey Jorge / 25 de mayo, Antártida,
desde un punto de vista de sus componentes de
radionucleidos naturales y articiales.
INTRODUCCIÓN
Los suelos antárticos se clasican como suelos
secos de desierto polar y se encuentran en varios
valles en desglaciación y en partes de la península
Antártida. Las zonas libres de hielo contínuo colo-
nizado y potencialmente colonizable por la ora y
fauna son sumamente escasas. Los suelos antár-
ticos tienen típicamente bajos niveles de carbono
(C) y nitrógeno (N) (<2%) y poseen baja cantidad
de arcilla; en consecuencia, disponen de poca
capacidad amortiguadora de pH. Una excepción
notable son los suelos ornitogénicos formados
en colonias de pingüinos, que tienen un conteni-
do de C de 20% y N total en torno al 10%. El pH
del suelo oscila entre ligeramente ácido (pH 6) en
los suelos interiores de alta elevación, a altamen-
te alcalinos (pH 9) en los suelos de las regiones
costeras. El suelo en gran parte está recubierto
de hielo, el 90% del hielo del mundo está en la
Antártida, y este equivale al mayor reservorio de
agua dulce del planeta. Áreas sin hielo son los lu-
gares biológicamente más activos en el continente
antártico. Sólo unas pocas plantas y animales han
logrado colonizar y sobrevivir en regiones libres de
hielo y se limita principalmente a las pocas áreas
de rocas expuestas en su mayoría alrededor de
la costa y en la Península Antártica (cercano a la
Base Cientíca Antártica Artigas - Uruguay). La
Península Antártica ha sido siempre más húmeda
y más cálida que la mayoría de las otras regiones
del continente. Según Jim Bockheim de la Univer-
sidad de Wisconsin, la península ha experimenta-
do el calentamiento más pronunciado de cualquier
parte del mundo, hasta 3,5 grados en promedio en
los últimos 50 años, y hasta 6 grados durante el in-
vierno austral. Sus glaciares están retrocediendo
como consecuencia, la exposición al nuevo suelo
permite la colonización de las plantas. Durante el
último medio siglo, el pasto antártico (Deschampsia
antárctica) se ha expandido enormemente en las
regiones marítimas del continente. Estas plantas
eliminan el dióxido de carbono del aire, jándo-
Caracterización del suelo antártico de la Isla Rey Jorge / 25 de Mayo por espectrometría gamma